Corea del Sur
18,640 visualizacionesEl 30 de noviembre, cerca de 8000 miembros se reunieron en el Instituto de Formación Go&Come de Okcheon para la Reunión para Futuros Jóvenes. Entre los asistentes se encontraban estudiantes de último año de secundaria, que se estaban preparando para ingresar en la universidad o al mundo laboral, junto con sus padres, maestros de orientación de jóvenes y estudiantes y el personal pastoral. Esta reunión se llevó a cabo para alentar a los jóvenes que, llenos tanto de entusiasmo como de preocupación, se preparan para dar el siguiente paso en sus vidas, brindándoles fuerza y confianza, y ayudándoles a seguir el camino correcto.
Antes del evento principal, se instalaron puestos de bocadillos frente al edificio principal del instituto para dar una cálida bienvenida y apoyo a los futuros jóvenes. Los miembros del área de Daejeon prepararon con dedicación una variedad de alimentos, como tteokbokki, donas con leche condensada, cerdo agridulce, dumplings y lattes de matcha. Al otro lado del césped, los puestos de información ofrecieron la oportunidad de conocer y experimentar los programas de la ABIU, la ABIT y la ABIM (Academia Bíblica Internacional para Universitarios, Trabajadores Jóvenes y Militares). Los jóvenes mayores también compartieron consejos sinceros, ayudando a los novatos a adaptarse a la juventud, una etapa en la que deben tomar decisiones independientes y asumir nuevas responsabilidades.
Durante el evento, la Madre celestial brindó palabras de consuelo y ánimo a los futuros jóvenes que, con esfuerzo, han estudiado y practicado fielmente las enseñanzas de Dios mientras buscan descubrir sus sueños y alcanzar metas. Ella oró para que todas sus aspiraciones se cumplieran dentro de las bendiciones de Dios. Con confianza, la Madre los animó: “Si establecen metas y continúan con oración y esfuerzo, no hay nada que no puedan alcanzar. Obedezcamos las palabras de Dios, tengamos fe y valentía, y avancemos hacia un futuro grandioso”.
El Primer Pastor Kim Joo-cheol también compartió un mensaje de aliento, recordando a los estudiantes de último año de secundaria su potencial ilimitado y la importancia de las pequeñas acciones para alcanzar grandes sueños. Dijo: “Como aquellos aprobados por Dios, si tienen los ojos de la fe y actúan según el ejemplo que Él ha mostrado, recibirán grandes resultados. Espero que dejen atrás las preocupaciones y las distracciones, y se concentren en metas claras para que se conviertan en jóvenes maravillosos que logren sus sueños” (1 Ts 2:3-4, 2 Ti 4:1-5).
En el vídeo de la conferencia especial que siguió, se destacó la importancia de la juventud como una etapa crucial y llena de oportunidades según la enseñanza de la Biblia. Se enfatizó que los jóvenes pueden tomar decisiones sabias y seguir el camino recto y bendecido cuando permanecen en la palabra de Dios.
La presentación de los programas para jóvenes comenzó con un ingenioso vídeo de bienvenida, realizado por los jóvenes mayores. La atmósfera se enriqueció aún más con los testimonios sinceros de los jóvenes mayores que actualmente participan en los programas de la ABIU, la ABIT y la ABIM. Compartieron historias personales sobre las preocupaciones que enfrentaron en el tiempo de su graduación de secundaria y cómo las superaron. Sus relatos sobre cómo ejercieron influencia positiva en países como Brasil, Paraguay y Bélgica a través de actividades de ASEZ (Grupo de Universitarios Voluntarios de la Iglesia de Dios) y ASEZ WAO (Grupo de Jóvenes Trabajadores Voluntarios de la Iglesia de Dios) cautivaron la atención del público.
Mientras los estudiantes escuchaban con brillo en los ojos, deseando vivir una juventud significativa como sus mayores, la Madre celestial los animó con generosos aplausos. Los bendijo: “Espero con ansias su futuro. Practiquen lo que han aprendido de Dios y conviértanse en jóvenes como el rocío del alba, que beneficien al mundo, como los profetas en la Biblia”.
Los participantes también compartieron sus reflexiones sobre la reunión. Yang Hae-won, de Incheon, una hermana que consiguió empleo como cajera bancaria antes de su graduación, declaró: “A menudo escuchaba sobre las dificultades de la vida laboral, así que sentí mucha presión. Pero al ver a los superiores de Sion llevar una vida profesional admirable mientras se dedicaban a la obra del evangelio, me llené de entusiasmo y esperanza”. Park Yeon-suk, de Daegu, una diaconisa que asistió con su hija de último año de secundaria, comentó: “Estoy agradecida de que se prepararan con esmero bocadillos y se brindara apoyo sincero a los estudiantes que han vivido momentos tan tensos en medio de la competencia. Les ayudó a comenzar sus veinte años con un propósito. Espero que mi hija tenga una vida universitaria llena de energía como la de los jóvenes superiores”. Kim Ji-hye, de Gwangju, una hermana que hizo una presentación durante la sesión de orientación de la ABIT, animó a los novatos: “Una vez pensé que el crecimiento llegaría automáticamente cuando me convirtiera en joven, pero tras varias pruebas me di cuenta de que incluso las pequeñas cosas requieren esfuerzo. Aunque vengan momentos difíciles, espero que los vean como dificultades del crecimiento y los superen con éxito”.