Corea del Sur
El 4 de diciembre, la Iglesia de Dios celebró su 60.º aniversario con un evento titulado “ABIU: Hacia un futuro lleno de nueva esperanza”, realizado en el Templo de la Nueva Jerusalén en Pangyo. La celebración reflexionó sobre la historia del evangelio del nuevo pacto y de la Iglesia de Dios, que comenzó con Cristo Ahnsahnghong. Los universitarios, líderes de la próxima generación, se comprometieron a continuar su misión difundiendo esperanza y felicidad a la humanidad. Más de 1600 participantes, entre ellos universitarios, personal pastoral, dignatarios de la política, medios de comunicación, arte, educación y diplomáticos acreditados en Corea, se reunieron para visualizar un futuro esperanzador para todos.
En celebración de su 60.º aniversario en 2024, la Iglesia de Dios lanzó la iniciativa Socios de Esperanza Global, llevando a cabo activamente diversos servicios voluntarios en todo el mundo para brindar esperanza al prójimo y a la sociedad. A través de programas como la Academia Bíblica Internacional para Universitarios (ABIU), los universitarios se nutren en la fe y los buenos valores basados en la palabra de Dios, contribuyendo así a la sociedad de diversas maneras.
En su discurso de apertura, el Primer Pastor Kim Joo-cheol expresó: “Los universitarios, como pilares de una sociedad global, tienen la responsabilidad de promover la armonía de la humanidad y de construir un futuro sostenible, así como el derecho a disfrutar de la paz. La Iglesia de Dios los apoyará plenamente para que encarnen el amor y la sabiduría de Dios Elohim, permitiéndoles alcanzar sus sueños y esperanzas”. Y añadió: “En una época en la que abordar problemas globales como el cambio climático, los conflictos sociales y las guerras exige comprensión mutua y solidaridad entre los pueblos del mundo, seguiremos apoyando las actividades globales de los estudiantes universitarios y promoviendo la armonía y un futuro sostenible mediante el amor y el servicio”.
Jang Dae-sik, director de la Fundación Climática Net Zero 2050, señaló en su discurso de felicitación: “La Iglesia de Dios ha realizado contribuciones significativas a la sociedad a través del servicio voluntario y la solidaridad, a lo largo de su crecimiento hasta llegar a una escala mundial. Espero que siga llevando esperanza al mundo”. Otros mensajes de felicitación provinieron de figuras internacionales como Sarah Safyn Fyneah, representante permanente de Liberia ante las Naciones Unidas; Arturo Alonso, representante del estado de Oklahoma, y Jacob Mafume, alcalde de Harare, Zimbabue.
El evento continuó con la proyección de un vídeo temático y las presentaciones centradas en la esperanza. El vídeo se centró en la verdad de la Pascua, un regalo de esperanza que Dios ha dado a la humanidad. Mientras que la Pascua del Antiguo Testamento otorgó libertad a los israelitas esclavizados en tierras extranjeras, la Pascua del nuevo pacto del Nuevo Testamento ofrece vida eterna a la humanidad atada por la muerte (Ex 12, Lc 22:15-20, Jn 6:53-54). La Pascua del nuevo pacto, que Jesús estableció hace dos mil años, desapareció durante la edad oscura y fue restaurada por Cristo Ahnsahnghong en la Iglesia de Dios. El vídeo describió paso a paso la historia y el valor de la Pascua, y concluyó destacando a la Iglesia de Dios actual, que brinda amor y esperanza a la humanidad a través de la Pascua.
Luego, el presentador dio a conocer la trayectoria de contribución social de la Iglesia de Dios, arraigada en el espíritu filantrópico del nuevo pacto, citando ejemplos concretos de sus acciones solidarias como limpieza ambiental, donaciones de sangre y esfuerzos de recuperación ante desastres. En la sesión final, los universitarios, que estarán al frente del futuro esperanzador que abrirá la Iglesia de Dios, expresaron sus aspiraciones. Miembros universitarios de todo el mundo presentaron en vídeo sus planes de actividades para liderar un futuro esperanzador en seis áreas clave: respuesta al cambio climático, mejora de la salud y el bienestar, apoyo a la educación, reducción de la pobreza y el hambre, paz, inclusión y solidaridad, y creación de una sociedad sostenible y segura. Los representantes pronunciaron una declaración en la que se comprometían a contribuir a la sociedad y difundir esperanza como miembros de Socios de Esperanza, inspirados por el espíritu de amor y altruismo que aprendieron de Dios. Ante ello, los asistentes expresaron su apoyo y ánimo con fuertes aplausos.
Las exhibiciones y presentaciones preparadas realzaron el significado del evento. La Exhibición Puntos de Vista de los Medios sobre la Iglesia de Dios ayudó a los asistentes a comprender la fe y la historia de la Iglesia de Dios a través del punto de vista objetivo de los medios. Como parte inicial del evento, la orquesta de cámara interpretó diversas canciones, como la marcha Entrada de los gladiadores, mientras que el coro masculino de seis miembros presentó You Know Better Than I (Tú lo sabes mejor que yo) de la película animada El Príncipe de Egipto 2 y el cántico nuevo de la Iglesia La Pascua del nuevo pacto. La emotiva presentación, que resaltó el amor y el poder de Dios, conmovió sutilmente a los asistentes.
El evento también sirvió como plataforma para que jóvenes y generaciones mayores debatan sobre el futuro de la humanidad y compartan la esperanza. Jeong Chan-yeong, presidente del Comité de Finanzas del Consejo Nacional de Líderes Superiores de Corea, animó a los jóvenes: “Nuestra sociedad se enfrenta a numerosos desafíos, como el envejecimiento de la población, la baja natalidad, el desempleo juvenil y el cambio climático. Si los jóvenes convierten estas crisis en oportunidades, fomentando la unidad, la comunicación y el entendimiento mutuo, los mayores cooperarán gustosamente”. Jeong Chi-ho, presidente de la Asociación de Preservación del Medio Ambiente Terrestre y Marítimo de Corea (KOEPA), expresó su esperanza de una futura colaboración en el ámbito ambiental: “Espero que los jóvenes de la Iglesia de Dios, interesados en el medio ambiente y comprometidos con él, pongan en práctica su ambicioso plan”.
Cho Hye-rin, estudiante de la Universidad Femenina Sookmyung, comentó: “En una época llena de noticias inquietantes, es vital que, con tantos años por delante, forjemos un futuro esperanzador. Como declaré hoy, inspirada en las enseñanzas de Dios, me esforzaré por generar un cambio positivo colaborando como voluntaria con los universitarios de todo el mundo”. Jeong Geon-ho, estudiante de la Universidad Nacional de Seúl, compartió sus aspiraciones: “Aunque seamos pequeños como individuos, unidos como Socios de Esperanza tendremos el poder de cambiar al mundo. Me esforzaré por practicar el amor que he aprendido de Dios, por dar ejemplo e inspirar un cambio positivo en quienes me rodean”.