Con la transición prevista de la IA (inteligencia artificial) hacia una era de la IAG (inteligencia artificial general), con capacidades similares a las humanas, el debate sobre la ética y los valores que deben sustentar el desarrollo tecnológico se ha vuelto cada vez más intenso. En este contexto, ASEZ (Grupo de Universitarios Voluntarios de la Iglesia de Dios) celebró el 9 de julio en la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, un foro bajo el tema “El amor de la Madre en la era de la inteligencia artificial”.
El año pasado, ASEZ ya había explorado la dirección que debía tomar la tecnología de IA para contribuir a la felicidad de la humanidad, en un foro sobre el mismo tema celebrado en la sede de la ONU en Nueva York, Estados Unidos. Este año, una serie de eventos internacionales relacionados se celebraron en Ginebra, Suiza, desde comienzos de julio, como la Cumbre Mundial AI for Good (la inteligencia artificial en pro del bien), el Diálogo Mundial sobre la Gobernanza de la IA de la ONU y el Foro de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información. En este contexto, miembros de las sucursales de ASEZ en Norteamérica y Europa organizaron un segundo foro como evento paralelo oficial en la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, dando continuidad al debate. Al encuentro, preparado en estrecha colaboración con la Misión Permanente de Gambia ante la ONU, asistieron alrededor de 60 personas, entre ellas miembros de ASEZ y representantes de gobiernos, organismos internacionales, el ámbito académico, la industria y la sociedad civil de diversos países.
El subtema del foro fue “Guiar la IA con el corazón humano: el valor de la maternidad para una IAG segura”. En el discurso inaugural, Muhammadou M. O. Kah, embajador de la Misión Permanente de Gambia ante la ONU y vicepresidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la ONU (CCTD), afirmó: “Una madre prepara a su hijo para enfrentar el mundo con valentía, honestidad y consideración hacia los demás. Estos valores también deben transmitirse en el proceso de desarrollo y uso de la IA”, e instó a unir esfuerzos por un desarrollo ético e inclusivo de la IA. Por su parte, Timothy White, estudiante de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, y miembro de ASEZ, quien estuvo a cargo de la presentación del tema, señaló: “Cuanto más cerca esté la comercialización de la AGI, más importantes serán los estándares éticos”, y propuso el amor materno, un valor universal de la humanidad, como base para el diseño de la IA y la promoción de los derechos humanos en la era digital.
En el panel de discusión, el papel de la educación para materializar los valores centrados en el ser humano en la era de la IA surgió como tema central. Los expertos en el campo de la IA coincidieron: “El futuro de la IA depende de qué valores enseñemos los seres humanos, por lo que es indispensable una educación que fomente la empatía, la responsabilidad, el respeto y un pensamiento profundo”.
Este foro cobró un significado especial al abordar la dirección del desarrollo de la IA no como una simple competencia tecnológica, sino desde la perspectiva de la dignidad humana, la ética y la educación. Smrite Goudhaman, profesora adjunta de la Universidad Golden Gate, Estados Unidos, comentó: “Me pareció impactante que se pusieran al mismo nivel la IA y el amor”, y aconsejó: “Es importante no quedarse con la única respuesta que ofrece la IA, sino juzgar y decidir de manera autónoma con base en la humanidad que simboliza el ‘amor materno’”. Por su parte, la doctora Teddy Nalubega, futuróloga de la IA, señaló: “El mañana de la IA lo construyen no solo los expertos en tecnología, sino también voces de diversos ámbitos, incluidos los universitarios”, y pidió una mayor participación e interés de las futuras generaciones.
ASEZ continuará impulsando la cooperación internacional y las acciones lideradas por los jóvenes, abordando diversos temas de la sociedad futura, entre ellos el buen uso de la IA y los derechos humanos en la era digital.
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