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marzo 12, 2019

Viaje alrededor de la Tierra dos veces y media

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La vuelta al mundo en ochenta días es una novela de Julio Verne, publicada en 1873. En esta historia, Phileas Fogg, un caballero londinense, apuesta £ 20 000 a si es posible o no circunnavegar el mundo en ochenta días. Para ganar la apuesta, él y Passepartout, su criado, emprenden un largo viaje de ochenta días, partiendo de Londres y pasando por la India, Japón y los Estados Unidos, para finalmente regresar a Londres.

Sin embargo, lo asombroso es que en nuestro cuerpo está sucediendo un viaje dos veces más largo que el viaje alrededor del mundo de la novela. El personaje de este fascinante viaje es la sangre.

La sangre se produce en la médula ósea. Está compuesta de plasma, que es principalmente agua, y de células sanguíneas. El peso total de la sangre que viaja por nuestro cuerpo es aproximadamente el 7 u 8 % del peso corporal. Por ejemplo, si un hombre pesa 60 kg, tendría unos 5 litros de sangre. Esos 5 litros de sangre circulan ininterrumpidamente por el cuerpo a través de los vasos sanguíneos, transportando oxígeno, dióxido de carbono, nutrientes y residuos.

Composición de la sangre

Entonces, ¿por qué la sangre es roja? La sangre es roja debido a los glóbulos rojos que constituyen la mayoría de las células sanguíneas. Hay alrededor de 25 billones de glóbulos rojos en el cuerpo humano. Estos glóbulos rojos tienen forma de disco bicóncavo (disco aplanado con centro hundido), y tienen un diámetro aproximado de 7,5 µm. Estos pequeños glóbulos rojos juegan un papel muy importante en recibir oxígeno de los pulmones y transportarlo a las células, y en recibir dióxido de carbono de las células y transportarlo a los pulmones.

Los glóbulos rojos tienen una proteína llamada hemoglobina, la cual contiene hierro que se une al oxígeno. Así como el hierro oxidado es rojo, el hierro de la hemoglobina es rojo cuando se combina con el oxígeno. Lo más sorprendente es que cada pequeño glóbulo rojo contiene alrededor de 250 millones de moléculas de hemoglobina. Y un glóbulo rojo puede transportar cerca de mil millones de moléculas de oxígeno.

Dentro de la sangre, hay otros viajeros además de los glóbulos rojos. Entre ellos, los glóbulos blancos, que son incoloros, protegen al cuerpo de los invasores externos. Cuando los gérmenes o cuerpos extraños entran en el cuerpo, los glóbulos blancos producen anticuerpos para luchar contra ellos, neutralizando a los intrusos. También atacan directamente las sustancias extrañas que ingresan en el cuerpo y las absorben.

Las plaquetas, que son las células sanguíneas más pequeñas y de forma irregular, forman coágulos para detener hemorragias. Cuando los vasos sanguíneos se dañan y la piel o las membranas mucosas comienzan a sangrar, la sangre sigue fluyendo, entonces es necesario detener el sangrado. Cuando esto sucede, las plaquetas se agrupan y coagulan las lesiones de los vasos sanguíneos para evitar que la sangre salga del cuerpo. Este proceso de coagulación empieza cuando las plaquetas estallan.

Aunque pasamos el día sin sentir su existencia, se han formado aproximadamente 200 000 millones de glóbulos rojos, 100 000 millones de glóbulos blancos y 200 000 millones de plaquetas, los cuales llevan a cabo sus tareas en silencio. Los glóbulos rojos salen del corazón, entregan oxígeno a las células y regresan al corazón dentro de los 23 segundos posteriores a su partida. Los glóbulos rojos viven alrededor de 120 días, y aproximadamente uno de cada 125 se reemplaza con otro nuevo todos los días. En cuanto a los glóbulos blancos, depende del tipo, pero muchos de ellos no duran más de unas cuantas horas; cada uno de ellos destruye entre 5 y 50 gérmenes y muere. En cuanto a las plaquetas, viven hasta 10 días si duran mucho. Cerca del 15 % de la sangre de nuestro cuerpo es sangre adicional, y la sangre se llena fácilmente con células sanguíneas recién formadas, gracias a lo cual podemos mantener nuestra salud sin ningún problema aunque donemos sangre.

¿Con qué fuerza puede viajar la sangre por todo el cuerpo? El bombeo normal del corazón es la fuerza motriz de la circulación sanguínea. El poder que hace circular la sangre desde la cabeza hasta los dedos de los pies proviene de los músculos cardíacos especiales. Cuando corremos, podemos sentir el corazón latiendo. Sin embargo, no podemos evitar a nuestra voluntad que el corazón palpite, como podemos doblar y extender los brazos. En el corazón, que está controlado por el sistema nervioso autónomo, existen células especiales llamadas nódulos1 que periódicamente producen un impulso eléctrico en forma autónoma. Mediante el impulso eléctrico del nódulo sinoauricular, el corazón empieza a latir y se adecúa; es por eso que al nódulo sinoauricular se le llama marcapaso.

1) Nódulo sinoauricular: pequeña estructura del corazón que produce un impulso eléctrico haciendo que se contraiga y estableciendo el ritmo cardíaco.

Normalmente el corazón es un poco más grande que un puño. Late 72 veces por minuto, y aproximadamente 100 000 veces al día, y lo habrá hecho cerca de 2900 millones de veces sin detenerse a la edad de 80 años. Si los músculos de los brazos o las piernas intentaran moverse tanto como el corazón, se cansarían tan pronto como comenzaran a moverse. Sin embargo, el corazón no se cansa incluso después de latir miles de millones de veces. Cuando el ventrículo izquierdo late una vez, envía alrededor de 70 ml de sangre a todo el cuerpo mediante las arterias, lo que significa que el corazón bombea una gran cantidad de sangre, unos 300 litros por hora, y aproximadamente 7000 litros al día.

La sangre viaja a través de los vasos sanguíneos con la ayuda del corazón, llevando a cabo un deber significativo. Las arterias y las venas son como carreteras que atraviesan las principales regiones de un país; son gruesas, y una gran cantidad de sangre pasa por ellas. Y los capilares, que son tubos muy delgados que llegan incluso a las puntas de los dedos de manos y pies, se extienden a todos los rincones de nuestro cuerpo. Sin embargo, el viaje de la sangre no es simple. Cuando pasa por las arterias, que son las vías para salir del corazón, tiene que soportar una gran presión desde él, y los vasos capilares son tan finos que apenas dejan espacio para que un glóbulo rojo pase encogiendo todo el cuerpo. De regreso al corazón a través de las venas, la sangre logra regresar al corazón con la ayuda de las válvulas2.

2) Válvula: membrana presente en el corazón y en las venas para prevenir el reflujo de la sangre.

La sangre, que es bombeada del corazón y pasa a través de las arterias, suministra oxígeno y nutrientes a diversas partes del cuerpo y elimina dióxido de carbono y residuos mientras viaja a través de los capilares. Luego regresa al corazón. La sangre que da oxígeno a las células regresa a los pulmones para recibir oxígeno nuevamente. Cuando llega a los pulmones, les transfiere el dióxido de carbono que recibió de las células, y recibe oxígeno de ellos, y va de regreso al corazón donde comenzó su viaje. La sangre está haciendo este viaje incluso en este momento, sin descansar.

La longitud de los vasos sanguíneos, incluyendo los capilares a través de los cuales viajan diminutos glóbulos a lo largo de la sangre, es de 100 000 km, que es suficiente para hacer dos viajes y medio alrededor de la Tierra si se conectaran en una línea. Es difícil siquiera imaginar que un camino de 100 000 km de largo esté densamente empacado dentro del cuerpo humano que por lo general mide menos de dos metros de altura. El corazón envía aproximadamente 5 litros de sangre por minuto, y toma menos de un minuto para que la sangre salga del corazón y regrese a él.

El largo viaje de la sangre no es para nadie más, sino solamente para “mí”. Por ejemplo, el cerebro requiere de una gran cantidad de oxígeno y glucosa, pero solo puede depender del suministro de sangre de ellos, ya que no tiene capacidad para almacenarlos. Es por eso que un hombre queda inconsciente cuando la circulación sanguínea se detiene por solo quince segundos, y el cerebro se daña hasta el punto de no poder recuperarse si la circulación sanguínea se detiene por solo cuatro minutos. Si la sangre deja de circular por unos segundos, no podemos ver ni oír; no podemos hacer nada. Así de importante es para nuestro cuerpo el largo viaje de la sangre.

Queremos que ocurran milagros muy especiales en nuestra vida. Sin embargo, algo especial no tiene sentido sin algo ordinario. Pasamos cada minuto sin problemas. ¿No es esto un verdadero milagro? El milagro en nuestra vida diaria está sucediendo incluso en este momento. ¡Es el viaje alrededor de la Tierra dos veces y media!

Fuentes:
EBS DocuPrime Blood Parte 2, Secret of 8% (transmitido el 30 de septiembre de 2009)
EBS Knowledge Channel Episodio 1006, Blood (transmitido el 14 de mayo de 2013)
Kim Sa-yeol y otros cuatro, Mystery of Life —Life like River, Academy Books, 1999
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