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abril 9, 2020

Conservación de la temperatura corporal

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La película Titanic fue un éxito de taquilla en 1997. En el frío océano, cuando el Titanic se hundía en las profundidades del Océano Atlántico, Jack, el protagonista, sacó a Rose del agua helada y la subió a un pedazo de madera que flotaba. Al final, él se congeló y se hundió en el mar. Muchas personas se entristecieron al ver la escena final entre Jack y Rose, que es considerada una de las mejores escenas cinematográficas.

La película está basada en hechos reales. El 10 de abril de 1912, el Titanic, el transatlántico más grande del mundo en ese entonces, comenzó su viaje inaugural de Southampton, Reino Unido, a la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, con cerca de 2200 pasajeros. Aunque fue llamado el barco indestructible, no fue nada en comparación con el poder de la naturaleza; chocó contra un iceberg, se partió en dos y se hundió en lo profundo del océano cuatro días después de haber zarpado.

Apenas dos horas después de hundirse, el Carpathia, que estaba cerca, recibió una señal de radio y llegó, pero después de que 1500 pasajeros ya habían muerto, excepto quienes estaban en los botes salvavidas. La mayoría de los pasajeros estaban utilizando chalecos salvavidas. ¿Pero por qué sucedió esa tragedia?

Un cambio repentino en la temperatura corporal amenaza la vida

Los humanos son homeotérmicos; pueden mantener una temperatura corporal constante dentro de un rango estrecho, a pesar de los grandes cambios en el entorno que los rodea. La temperatura normal del cuerpo humano es de 36,5 ºC. Si la temperatura de alguien se eleva o disminuye, su vida corre peligro. Muchas personas que no pudieron subir a los botes salvavidas y saltaron al agua, murieron porque su temperatura corporal descendió súbitamente en el frío océano.

Si la temperatura corporal central1 de una persona desciende a 34 ºC, sufrirá confusión mental y caerá en un profundo sueño. Si desciende a 30 ºC, su ritmo cardíaco disminuirá y sus músculos se entumecerán. Por debajo de los 28 ºC, sus latidos se vuelven tan inestables que podría sufrir un paro cardíaco; perderá la conciencia en cuanto su presión sanguínea disminuya, y morirá. Por el contrario, cuando la temperatura se eleva a más de 41 ºC, un hombre puede convulsionar. Se conoce que 43 ºC es la temperatura más alta a la que puede sobrevivir un humano.

1) La temperatura corporal central es la temperatura de un organismo dentro del cuerpo, incluyendo el cerebro.

De este modo, cuando la temperatura corporal cambia incluso un poco, las funciones corporales se deterioran dramáticamente. La causa se relaciona con el metabolismo, las reacciones químicas en el cuerpo. Las enzimas y las hormonas que aceleran el metabolismo y controlan sus funciones están compuestas principalmente de proteína. Cuando la temperatura corporal aumenta, las reacciones enzimáticas y hormonales se aceleran; pero cuando excede cierta temperatura, la proteína se desnaturaliza como cuando la carne se cocina, y pierde su función. Cuando la temperatura desciende, el tiempo de reacción de las enzimas y las hormonas reduce su velocidad notablemente.

Esfuerzos para mantener la temperatura corporal

Las enzimas y las hormonas funcionan mejor a una temperatura aproximada de 37 ºC, y son fácilmente influenciadas por un ligero cambio en la temperatura. Nuestro cuerpo hace constantes esfuerzos por mantener la temperatura apropiada para su adecuado funcionamiento. La temperatura corporal se controla ya sea que haga calor o frío. La parte de nuestro cerebro que regula nuestra temperatura corporal es el hipotálamo, ubicado en el diencéfalo.

Primero, aprendamos qué cambios se realizan en nuestro cuerpo cuando la temperatura ambiente disminuye como en invierno. Cuando la temperatura ambiente es menor que la temperatura corporal, la temperatura corporal se enfría al eliminarse el calor del cuerpo. Cuando el hipotálamo recibe la señal de que la temperatura disminuye a través de los nervios sensoriales, contrae los capilares para reducir el flujo sanguíneo y contrae el músculo erector del pelo2, haciendo que los vellos de la piel se levanten y produzcan piel de gallina. También cierra los poros para disminuir significativamente la transpiración.

2) El músculo erector del pelo es el músculo que está unido al bulbo capilar en la piel.

El hipotálamo envía señales a los músculos que producen calor. Esto incrementa la tensión muscular mediante los nervios motores y hace que el cuerpo se estremezca involuntariamente. Por esa razón los dientes rechinan cuando se tiene frío y a veces el cuerpo tiembla al orinar para compensar la pérdida de calor. Los nervios sensoriales también trabajan en el cerebro, lo cual hace que una persona utilice más ropa o se mueva intencionalmente para controlar la temperatura corporal. El cerebro hace que el cuerpo tiemble para reducir la superficie corporal y evitar la pérdida de calor. En el caso de los niños que aún no han desarrollado el movimiento, se incrementa la liberación de adrenalina en las glándulas suprarrenales, y algunas hormonas tiroideas actúan para incrementar la temperatura del cuerpo aumentando el metabolismo.

Por otro lado, si hace calor como en verano, el cuerpo libera el calor para que la temperatura corporal no se incremente y suprime la generación de calor. Cuando el hipotálamo detecta un aumento de temperatura, relaja los capilares de la piel a través de los nervios sensoriales para incrementar la liberación de calor tanto como sea posible. Los poros se dilatan y aumenta la transpiración; esto se produce para liberar el calor del cuerpo mediante la refrigeración por evaporación del sudor. Cuando la humedad es alta, es más difícil soportar el calor porque al cuerpo le resulta más difícil liberar el calor a través de la transpiración.

La importancia de la homeostasis

El entorno es variable. Con solo la temperatura corporal, existen varios factores que pueden ocasionar un cambio. Desde un cambio repentino de la temperatura hasta una infección, somos influenciados por muchos factores. Sin embargo, aunque no seamos conscientes de ello, la temperatura corporal es controlada estrictamente por numerosos mecanismos y no se desvía del valor promedio porque coopera con muchos órganos. No es únicamente la temperatura corporal. Los niveles de glucosa en la sangre, el ritmo cardíaco y la presión sanguínea siempre permanecen constantes. Por esa razón podemos mantener la vida.

En ocasiones, cuando un sistema está desequilibrado, termina afectando a otras partes del sistema corporal, por lo que no podrá mantener la homeostasis. Cuando nuestro cuerpo pierde su homeostasis, decimos que estamos enfermos. Si solo hubiera un método para controlar una variable, y ocurriera un problema en administrar el mecanismo, podría perder la vida de inmediato. Eso nos indica que el sistema corporal es controlado de formas tan diferentes y complicadas que si un solo sistema del cuerpo se deteriora, podría producir el mismo resultado por otros métodos.

Afortunadamente, nuestro cuerpo está bien construido para mantener una temperatura constante en el clima frío o caluroso. Incluso en el océano Atlántico en donde la temperatura desciende a -40 ºC, o en el desierto donde supera los 60 ºC, el cuerpo mantiene la temperatura apropiada de 36,5 ºC con la pequeña ayuda de la ropa. En el corto momento en que sentimos frío y adaptamos nuestra ropa, y utilizamos abanicos bajo el sol, ocurre un sinnúmero de acciones en nuestro cuerpo.

La brillante sensación de equilibrio de un acróbata nos sorprende cuando camina ansiosamente paso a paso sobre una cuerda. Nuestro cuerpo mantiene la homeostasis como quien camina en una cuerda floja. Aunque no nos demos cuenta, nuestro cuerpo, que mantiene la vida a través de cuidadosas y diversas maneras, nos sorprende.

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