Entendimiento
Compartimos entendimientos grandes y pequeños que tenemos en nuestra vida diaria, caminando con Dios.
Pruébame y conoce mis pensamientos
Mientras mi fe crecía poco a poco, recibí una prueba. Pensé que la “prueba” era solo para la persona con fe débil. Entonces oré fervientemente a Dios para que los tiempos difíciles pasaran rápidamente. Sin embargo, la respuesta a mi oración se retrasaba. Mientras soportaba el tiempo de soledad y desesperación, mi esperanza por el cielo creció aún más. Después de mucho tiempo, me di cuenta de que la prueba que tenía en ese momento era el plan de Dios para hacer crecer mi fe. “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.” Sal 139:23-24 David oró para que, si había…
Kim Su-yeong, desde Gunpo, Corea
Cosas que no deben ser pasadas por alto
“No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.” 2 Cr 20:17 Josafat escuchó que los moabitas y los amonitas venían a hacerle la guerra. Él proclamó un ayuno para todo Judá y buscó la ayuda de Dios. Escuchando su oración, Dios les permitió obtener una victoria incluso sin luchar en la batalla y concedió la paz. Mientras hacía cosas en Sion, me centraba solo en cómo hacerlo y a menudo me olvidaba de orar a Dios. Sin embargo, al leer estas palabras, me di cuenta una vez más de que la…
Jang Dong-geon, desde Seúl, Corea
La razón por la que puedo hacerlo todo
No tengo ninguna especialidad. Por eso, cuando me dan algo que hacer, empiezo a preocuparme. Afortunadamente, hay un versículo bíblico que calma mis preocupaciones. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Fil 4:13 Como Dios me fortalece, aunque soy débil y deficiente en muchos aspectos, confío en que puedo hacerlo todo. Padre y Madre celestiales, gracias por concederme toda la fuerza estando a mi lado y alentándome.
Kim Bo-rah, desde Busan, Corea
El escriba docto del reino de los cielos
Jesús dijo: “Si me amas, apacienta mis ovejas”. Existe una variedad de alimentos espirituales, pero siempre me he preguntado qué alimento es apropiado para cada una de las ovejas. “Él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.” Mt 13:52 Las palabras resolvieron mis preocupaciones de inmediato. El escriba docto del reino de los cielos debería poder dar cosas nuevas y cosas viejas, es decir, el alimento espiritual del Antiguo y del Nuevo Testamento a quienquiera que encuentre a su debido tiempo. Debe hacerlo como el propietario de una casa que es muy consciente de su hogar y…
Yu Young-mi, desde Ansan, Corea
Somos más que vencedores por medio del amor
En la vida atravesé muchas situaciones difíciles que desanimaban mi alma. Había momentos en que lo superaba, pensando en Dios, pero a veces me sentía tan desanimado que solo quería dejarme caer en el suelo. “¿Por qué no sale bien? Realmente es difícil de soportar”; con tales pensamientos, estaba agotado en cuerpo y mente. En ese momento, nuestro santo Dios Elohim me dio consuelo y ánimo mediante la siguiente lección: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de…
Peter Azucena Valencia, desde Córdoba, Argentina
Encontrar a los hijos celestiales perdidos
Estaba en mi camino al trabajo como siempre. Un hombre vino a mí y me dio un pedazo de papel. Era un folleto para encontrar a su hija. Su edad actual era de 39 años, y tenía su foto de cuando tenía 11 con la descripción de cómo se veía y qué vestía. El padre, que la había estado buscando por unos treinta años hasta ahora, estaba entregando los folletos a los transeúntes con la espalda doblada y las manos arrugadas. De repente, un versículo bíblico vino a mi mente. “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” Lc 19:10 El Padre celestial, quien vino a la tierra en la búsqueda de…
Kim Min-seong, desde Suwon, Corea
Los que obedecen absolutamente la palabra de Dios
A menudo pensaba: “Ah, esto es lo que debo hacer”, o: “Debo deshacerme de mi naturaleza pecadora”, después de escuchar un sermón o ver un vídeo educativo. Sin embargo, en unos pocos días, pronto me encontraba llevando el mismo estilo de vida que antes y sentía mucha vergüenza. No obstante, justificaba mi acción, pensando que al menos guardaba bien los cultos. Pero reaccioné cuando leí este versículo: “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.” 1 Jn 3:4 Pensé que el desafuero se refería solo a no guardar los mandamientos de Dios, como la Pascua o el Día de Reposo. Pensé que la palabra de Jesús: “Apartaos de mí, hacedores de…
Jo Gyeong-jun, desde Yangsan, Corea
A través del tiempo de refinamiento
El diamante es un mineral que se produce cuando el carbono ha sufrido alta presión y altas temperaturas en las profundidades de la tierra durante mucho tiempo. Sin embargo, un diamante en bruto no se parece en nada a una joya. Además, no todos los diamantes son tratados como preciosos. Algunos de ellos se recrean bellamente en alhajas a través de las manos de joyeros para atraer la atención del mundo, mientras que otros se procesan y se utilizan con fines industriales. El valor varía, dependiendo de qué tipo de proceso atraviese. “Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro.” Job 23:10 Dios comparó el proceso de refinamiento de la fe con el proceso de obtención de…
Yu Min-jeong, desde Busan, Corea
Dios es nuestro guía para siempre
A veces pienso: “Me falta en muchos aspectos. ¿Cómo puedo llevar a cabo con éxito la misión encomendada por Dios?”. Sin embargo, pronto recuerdo la promesa segura de Dios y me animo. “Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; él nos guiará aun más allá de la muerte.” Sal 48:14 Dios dividió el mar Rojo para que los israelitas cruzaran en tierra seca y destruyó la ciudad fortificada de Jericó para allanar el camino a Canaán. Dios todavía está guiando a sus hijos que predican el evangelio a toda la humanidad en la época del Espíritu Santo. Aunque soy débil en la fe, haré todo lo posible por llevar a cabo con éxito todos mis deberes del…
Jeon Sahng-hui, desde Seongnam, Corea
No me acordaré más de su pecado
“Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.” Jer 31:34 No es fácil perdonar a alguien que le hizo mal o daño. Aunque logre perdonarlo, se angustiará cada vez que surjan los recuerdos dolorosos. Puede perdonarlo tal vez con su mente, pero parece difícil eliminar por completo las cicatrices en su corazón. ¿Qué pasa si Dios nos ha perdonado pero recuerda nuestros pecados? Cuando pienso en el peso de nuestros pecados, percibo lo grande que es su amor en las palabras:…
Choi Hyeong-hwan, desde Panaji, India
Escogido por gracia
Pensé que me había convertido en hijo de Dios porque era bueno y justo, hasta que vi las siguientes palabras: “Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.” Ro 11:5-6 Pude convertirme en hijo de Dios no por mis obras sino por la gracia de Dios. Estamos recorriendo el camino hacia el reino de los cielos por la gracia y el amor del Padre y la Madre celestiales. Siempre los seguiré con humildad, dando gracias por escogerme como su hijo,…
Park Ji-won, desde Toronto, Canadá
Tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección
Cuando me enfrenté a una situación inesperada durante mi misión en el extranjero, me sentí mal conmigo misma. Me sentí incapaz de hacer cualquier tarea y me desanimé, pensando: “Si fuera otra miembro, ella lo habría hecho mucho mejor que yo”. Sin embargo, después de leer la palabra de aliento de Dios, nunca más me sentiré frustrada conmigo misma. “Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.” 2 P 1:10-11 Dios me ha llamado y elegido. No es por mi propio esfuerzo o habilidad que tal gracia…
Gong Ju-hui, desde Medellín, Colombia
Porque Dios está contigo
Ha pasado un año desde que vine a la India para la misión del evangelio. A veces, me siento desanimada luchando con la barrera del idioma o cuando las cosas que se veían favorables no salen bien. Entonces recuerdo este versículo. “[…] Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo? Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.” Jue 6:14-16 Gedeón era el menor en su familia, y su…
Lee Nan-hui, desde Bangalore, India
Fe al 100 %
Elías y 850 idólatras se reunieron en el monte Carmelo. Fue la última batalla para distinguir al verdadero Dios de los dioses a los que servían. En ese momento, lo que hizo Elías me conmovió mucho. “[…] edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, de manera que el…
Gu Jeong-min, desde Durban, Rep. de Sudáfrica
Lo que tengo
Cada vez que me comparaba con otras personas, sentía que no tenía nada mejor que ellos. En esos momentos en los que sentía una pérdida de confianza, un versículo me despertó. “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.” Ap 3:11 La palabra de Dios: “Retén lo que tienes”, me hizo darme cuenta de que poseía cosas preciosas más que otras personas. El Padre y la Madre nos protegen como a la niña de sus ojos, y nuestros hermanos y hermanas comparten conmigo alegrías y tristezas. La bendición celestial se me ha dado a mí, y no a todos, aunque la quieran. Me avergoncé de mí misma por haberme comparado con otros que…
Kang Yeong-suk, desde Busan, Corea
Invocar de veras
“Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.” Sal 145:18-19 “¿Por qué Dios no responde mi oración?” Me preguntaba cada vez que mis oraciones no eran contestadas de inmediato, aunque debería haber comprobado si había invocado de veras. Ahora quiero cambiar. Con la esperanza de que se cumplan mis deseos, hoy también junto mis manos y oro a Dios con temor y con todo mi corazón.
Gu Jeong-min, desde Durban, Rep. de Sudáfrica
¡Ayuda mi incredulidad!
Cada vez que leo este versículo se me rompe el corazón, porque me describe muy bien. “[…] pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.” Mr 9:22-24 La poca fe del padre del muchacho decepcionó a Jesús, pero sus palabras resuenan en mis oídos. Aunque con mis labios he reconocido que Dios es todopoderoso, a menudo no oro con la convicción de que Él ciertamente responde mi oración. Sin embargo, con una fe más grande que antes, oro a Dios de nuevo. “¡Creo, por favor ayúdeme si tengo poca fe!”
Gu So-hyeong, desde Anyang, Corea
Dios me es testigo
“Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo.” Fil 1:8 El apóstol Pablo estaba muy seguro de cuánto amaba a los miembros en el evangelio, y dijo que Dios era testigo de su amor por ellos. Podemos sentir la verdadera sinceridad del apóstol Pablo que amó a los hermanos con todo su corazón y alma. Nadie puede reconocerlo, aunque haga muchos esfuerzos y derrame lágrimas por los hermanos. Pero no debería importar, porque Dios conoce todos sus esfuerzos invisibles, su celo y amor por ellos, como está escrito: “Dios me es testigo”. Demos gracias a Dios por ser testigo de cada obra que hacemos, y hagamos más esfuerzos por amar…
Shin Yu-dong, desde Seúl, Corea
La cumpliré de todo corazón
Desde que era pequeña, he estado bajo la bendición de Dios con mi familia. Sin embargo, mi asistencia a los cultos se volvió un mero hábito. Realmente me odiaba por hacer eso y me avergonzaba ante Dios. Frustrada, abrí la Biblia y descubrí lo que estaba omitiendo. “Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin. Dame entendimiento, y guardaré tu ley, y la cumpliré de todo corazón.” Sal 119:33-34 Es un hecho que debemos guardar la ley de Dios con todo nuestro corazón sin importar cuáles sean las circunstancias. Si estamos en una situación pacífica, no tenemos excusa para no rendir culto con todo nuestro corazón. Comprendí la gran bendición que era poder guardar…
Kim Hye-been, desde Incheon, Corea
En aquel día seré como David
David, el antepasado de la fe, a quien se describe como un varón conforme al corazón de Dios en la Biblia, es mi modelo a seguir. Su amor puro y fe firme en Dios siempre se ven maravillosos. Mientras leía la Biblia, mis ojos se abrieron de par en par ante las palabras que nos comparaban con David. “En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.” Zac 12:8 Una vez más grabé en mi corazón que puedo ser como David, quien derrotó a Goliat con la ayuda de Dios, aunque soy débil…
Hong Jeong-eun, desde Seongnam, Corea