La Gran Asamblea del Día de Resurrección 2025

La bendición de la resurrección y guiando a la humanidad hacia un mundo de esperanza

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Hace dos mil años, después de resucitar, Cristo se apareció a sus discípulos y les infundió la certeza de que la gloria de la resurrección sería concedida a quienes creen en Él. Los discípulos, que habían quedado abatidos tras la crucifixión de Jesús, finalmente cobraron valor y comenzaron a predicar el evangelio con valentía. Así, la resurrección de Cristo no solo fue un acontecimiento extraordinario que otorgó a la humanidad —incapaz de evitar la muerte— la esperanza de la resurrección, asombrosa y conmovedora, sino también un hito que marcó un gran punto de inflexión en la historia del evangelio del nuevo pacto.

La Iglesia de Dios, conforme a las enseñanzas de la Biblia y al ejemplo de Jesús, conmemora la resurrección de Cristo celebrando el Día de Resurrección el día siguiente al primer Día de Reposo después de la Fiesta de los Panes sin Levadura. Este año, el 20 de abril, la Gran Asamblea del Día de Resurrección se celebró solemnemente en las Iglesias de Dios de todo el mundo.

Iglesia de Miami, FL, EE. UU.
Iglesia de Washington D. C., EE. UU.
Iglesia de Santiago, Chile
Iglesia de Puerto Príncipe, Haití

En la Gran Asamblea del Día de Resurrección celebrada en el Templo de la Nueva Jerusalén en Pangyo, la Madre ofreció una oración de gratitud al Padre, quien, mediante el sacrificio de la cruz, concedió a las almas —que no podían sino morir por los pecados cometidos en el cielo— el perdón de los pecados, así como la esperanza viva de la resurrección y la transformación. Asimismo, oró para que los hijos alcanzaran la “resurrección de la fe”, digna de recibir la gracia, y siguieran plenamente el ejemplo del Padre; y expresó su deseo de guiar a Sion a las muchas personas que vagan sin rumbo en la vida, sin tener en quién apoyarse, para que compartan la bendición de la vida eterna.

El Primer Pastor Kim Joo-cheol predicó sobre el origen del Día de Resurrección y el significado contenido en esta fiesta. El Día de Resurrección tiene su origen en la Fiesta de las Primicias del Antiguo Testamento. Esta fiesta conmemora el hecho de que los israelitas que salieron de Egipto escaparon con la ayuda de Dios de la persecución del ejército egipcio y cruzaron el mar Rojo a salvo. Se celebra el día siguiente al primer Día de Reposo después de la Fiesta de los Panes sin Levadura, es decir, el domingo; en este día, el pueblo ofrecía a Dios una gavilla de las primicias como ofrenda mecida (Ex 15:19, Lv 23:10-12). Jesús vino como la realidad del sacrificio de la Fiesta de las Primicias del Antiguo Testamento y resucitó en este día como las primicias de los que durmieron. Además, dio a sus discípulos el pan por el que dio gracias y les abrió los ojos espirituales (1 Co 15:20-24, Lc 24:1-10, 13-35).

Iglesia de Tokha, Nepal
Iglesia de New Windsor, NY, EE. UU.
Iglesia de San Juan de Miraflores, Lima, Perú
Iglesia de Richardson, TX, EE. UU.

El Primer Pastor Kim Joo-cheol enfatizó: “La resurrección de Jesús es la prueba que nos asegura que nosotros también podremos resucitar en el futuro. En Dios, nuestra vida no termina con la muerte, sino que continúa con la resurrección y la transformación, y la gloria del cielo”, y enseñó la misión y la actitud que deben tener los miembros basados en la fe de la resurrección. Añadió con énfasis: “Los santos de la Iglesia primitiva creían firmemente que, en Dios, los muertos resucitarían y los vivos serían transformados en cuerpos espirituales; por ello, superaron incluso las aflicciones y transmitieron esta bendición a todas las personas. Así también nosotros, al dar a conocer la verdad del nuevo pacto y la esperanza del cielo, guiemos a la humanidad hacia un mundo de esperanza” (1 Co 15:12-19, 50-58, Fil 3:20-21, 1 P 1:3, Jn 5:24-29, 1 Ts 4:13-18).

Iglesia de Pretoria, Rep. de Sudáfrica
Iglesia de Atlanta, GA, EE. UU.
Iglesia de Ciudad Quezón IV, Filipinas
Iglesia de Toluca, México

Tras el culto, la Madre animó reiteradamente a los miembros, recordándoles la esperanza del glorioso y hermoso cielo, y les exhortó: “A quienes vagan sin conocer la bendición del cielo y de la resurrección, anunciémosles diligentemente Sion, el lugar seguro donde mora Dios, y compartamos juntos la alegría y la esperanza que el Padre nos ha concedido”. Los miembros que participaron del pan del Día de Resurrección reafirmaron en sus corazones la esperanza de la resurrección otorgada por Dios y renovaron su determinación de transmitir a toda la humanidad la verdadera esperanza que no se marchita.

Iglesia de Miami, FL, EE. UU.