Fe y vida

Entendimiento

Compartimos entendimientos grandes y pequeños que tenemos en nuestra vida diaria, caminando con Dios.

Preciosa vida, precioso evangelio

Mientras predicaba en un centro comercial, conocí a un alma que apenas había empezado a creer en Dios. Cuando un miembro y yo le preguntamos si podíamos mostrarle sobre Dios Madre que está testificada en la Biblia, ella respondió: “¡Por supuesto! En realidad, acabó de comprar una biblia”. Ella sacó la biblia de hermosa tapa dura de su bolsa de compras y me la entregó. Le enseñamos sobre el Padre y la Madre celestiales, los Salvadores de esta época, y las ordenanzas de Dios, a través de la Biblia. Escuchó atentamente las palabras de Dios un buen rato. Se asombró por el serio mensaje de Dios que contiene la verdad y la vida eterna. Y se inclinó de cerca para…

Joy Padua, desde Chicago, IL, EE. UU.

El consuelo de mi hija

—Mamá, me equivoqué en una pregunta del examen de hoy. Pude haberlo hecho mejor —expresó su frustración mi hija en cuanto llegó a la casa. —Está bien, cariño. ¡Puedes hacerlo mejor la próxima vez! ¿Hay algo que quieras cenar? Voy a cocinar para ti. Mi hija es joven, pero tiene sus propias preocupaciones y cosas que la incomodan como los exámenes de la escuela al igual que cualquier otra niña. Me siento mal porque no puedo hacerlo por ella. Lo único que puedo hacer es consolarla con palabras motivadoras, esperando que ella pueda superarlo por sí misma. Creo que debo preocuparme y consolar a mis hijos incluso fuera del sentimiento del deber parental, para que sus sentimientos no se lastimen…

Na Su-yeon, desde Wonju, Corea

La razón por la cual el camino al cielo es seguro y tranquilo

Un día mientras predicaba el evangelio, una amiga de mi infancia vino a mi mente. Realmente quería entregarle las buenas nuevas de la salvación, pero no podía recordar cómo llegar a su casa. Me sentí frustrada y oré ansiosamente al Padre y la Madre celestiales para que me permitieran encontrarla. Finalmente, gracias a la ayuda de Dios, recordé que solía visitar su casa con mi mamá. En realidad, la que me llevaba a su casa cuando yo era niña, era mi mamá; ella era la hija de una amiga de mi mamá. Muchos días después, mi mamá y yo la visitamos. Cuando llegué al jardín, los recuerdos de cuando jugaba alrededor con los pies descalzos regresaron lentamente. Después de pasar…

Saru Baskota, desde Kirtipur, Nepal

Cómo salvé a mi hermano menor

Nací como la séptima hija de una familia con siete hijas y un hijo. No tenía nada especial y no llamaba la atención de la gente. No solo los aldeanos sino también mis parientes hasta me preguntaban mi nombre cada vez que se reunían en los feriados nacionales. Sin embargo, había momentos en que los adultos me prestaban atención. Era cuando hablaban de mi hermano menor, el octavo hijo de la familia. Como era un niño precioso, yo era una figura indispensable cuando trataban de averiguar después de quién había nacido él. En consecuencia, la misión más importante para mí en mi infancia fue cuidar de mi hermano menor. Cuando pienso en ello ahora, dado que yo era solo dos…

Im Ji-yeon, desde Seongnam, Corea

Para la corona eterna

Cuando estamos en Dios, estamos felices y gozosos con la gracia de la salvación y la promesa del reino de los cielos. Sin embargo, hay muchas cosas con las que debemos ser pacientes y soportar como hijos de Dios. Antes de casarme, no era fácil ir a la iglesia, dejando atrás los coloridos letreros de neón de la ciudad después de salir del trabajo los días laborables. Sin embargo, cada vez que vencía la tentación y estudiaba la palabra de Dios en la iglesia, o me enfocaba en la obra espiritual con los jóvenes de la misma edad, daba gracias a Dios por darme templanza y dirigir mis pasos hacia Sion. Después del matrimonio, había más cosas que requerían templanza…

Kang Gyeong-mi, desde Changwon, Corea

El diario de crianza de mi mamá

Cuando atravesaba la pubertad, una guerra de nervios con mi mamá era mi rutina diaria. Como de costumbre, mamá me regañó y cerré la puerta bruscamente al entrar en la habitación. Murmuré que nunca volvería a hablar con ella y me senté frente a mi escritorio. Abrí un libro para estudiar. Curiosamente, me daban ganas de ordenar cada vez que trataba de estudiar. Así que decidí estudiar después de limpiar, y comencé a organizar los libros del estante. Entonces encontré un antiguo libro que nunca antes había visto. En la portada estaba escrito Diario de crianza. Era el diario de cuidado infantil de mi mamá. Sentí curiosidad por las historias de mi infancia. Por otro lado, me puse nerviosa al…

Kim Hyeon-ji, desde Uijeongbu, Corea

Ojos

Desde hace unos años, veía borroso en mi ojo izquierdo como si hubiera neblina. Empecé a sentir el mismo síntoma en mi ojo derecho. Comencé a utilizar gafas pensando que tenía presbicia, pero aún no podía ver claramente. En el centro oftalmológico adonde mi esposa me dijo que fuera, me recomendaron ir a un hospital grande para encontrar la causa exacta, y solo me recetaron un colirio para los ojos. Posteriormente, por el ajetreo del restaurante que administrábamos, no había tiempo libre. Pero después, cuando ya ni siquiera podía distinguir los objetos, comprendí la gravedad de la situación y fui a un hospital. El médico dudaba que fuera glaucoma y sugirió que me un examen de imágenes por resonancia magnética…

Choi Yong-kyu, desde Seúl, Corea

El amor de los padres

Siempre pensé que mi hijo era un niño pequeño, sin embargo, ahora es mucho más alto que yo. Todavía recuerdo vívidamente cuando era un adorable niño pequeño a quien podía abrazar, pero ahora puedo ser abrazada por él. Me siento feliz de que haya crecido, pero triste al mismo tiempo porque sé que ya no soy todo para él. Cuando era niño, rompía en llanto cuando no estaba a su lado, y decía que nunca podría vivir sin mí. Sin embargo, mientras crecía, empezó a compartir sus intereses con sus amigos, y me buscaba cada vez menos. Me preguntaba cuánto pensaba en mí ahora, pero pronto dejé de pensar en ello. De todas maneras, el amor entre padres e hijos…

Jo Eun-jin, desde Changwon, Corea

Dios lleva nuestras cargas cada día

Cada vez que enfrentaba momentos difíciles, aunque rara vez sucedía, me sentía avergonzada y agobiada: “¿Por qué soy la única cansada y que sufre?”. Pero alguien estaba más agobiado que yo. “¡Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día lleva nuestras cargas!” Sal. 68:19, DHH Dios sabe qué solitario y agotador es para nosotros pasar por el desierto de la fe. Es por eso que lleva nuestras cargas todos los días. Todo es gracias al Padre y a la Madre celestiales que llevan nuestra carga por nosotros y nos guían a la salvación, para que podamos tener un poco más de descanso y fortaleza para avanzar hacia el cielo.

Kim Mi-jeong, desde Daejeon, Corea

El amor de la Madre solamente por sus hijos

Un día, estaba almorzando con mi abuelo y estábamos discutiendo sobre lo más importante en las relaciones. Mencioné que la comunicación era lo más importante, entonces él me contó una vieja historia: Antes de que mi papá naciera, mis abuelos tuvieron otro hijo que nació con muerte cerebral, y el médico le dijo a mi abuelo que solamente viviría un día, o una semana, o dos semanas como máximo. La mayor preocupación de mi abuelo era cómo se rompería el corazón de mi abuela al ver morir a su hijo de esa manera, y quiso evitarle ese dolor. Por esa razón tomó la decisión, sin consultarle, de enviar a su hijo recién nacido a una institución lejana. Después de ello,…

Maxwell Rothstein, desde Filadelfia, PA, EE. UU.

Despojarse del viejo hombre y vestirse del nuevo

Cuando analizo la vida que llevé, no puedo evitar avergonzarme. Todos conocían mi personalidad: fuerte, arrogante y grosera. Fijaba mis planes para la victoria mundana y me jactaba con todos los que conocía. Solo quería que las cosas salieran a mi manera, o no se hacían. ¿Quién en este mundo podía cambiar mi personalidad obstinada? Al reflexionar, mi pasado era simplemente oscuro. Pasaron algunos años y me sentí repentinamente como Salomón, que dijo: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad”. Sentí profundamente lo vana y efímera que es una vida. Hubo incluso un momento en mi vida en el que pensé desesperadamente: “¡Si muero ahora, no tendré que trabajar más ni estar en esta tierra!”. Tres días habían pasado y empecé…

Vivian Paire Dewong, desde Riverside, CA, EE. UU.

Cuando no todas las partes están unidas

—¡Es un intruso! ¡Ataquen! —No, esperen. No soy un intruso. ¡Somos una familia! —¡Mentiroso! ¡Ataquen! ¡Ataquen! Esto es lo que sucede en el interior del cuerpo de una persona que padece tiroiditis de Hashimoto. La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune, un desorden en el cual el sistema inmunitario ataca a la glándula tiroides y le causa una infección porque la considera extraña en el cuerpo. La glándula tiroides está ubicada frente al cuello, y tiene la forma de una mariposa. La glándula tiroides produce las hormonas que controlan el metabolismo y la energía. Cuando la tiroides no funciona o lo hace deficientemente, conduce al hipotiroidismo, una condición en que la tiroides no produce las hormonas suficientes que el…

Viana Lynnette Vazquez, desde Manhattan, NY, EE. UU.

Removiendo las manchas

Me gustaría compartir lo que he comprendido al pintar la iglesia de Libreville, Gabón. Pintamos el edificio de nuestra Sion cada temporada de sequía. Dado que no podemos hacerlo en la temporada de lluvias aunque queramos, tenemos que pintar en esta temporada a menos que deseemos estar rodeados por paredes sucias por un año. Pero hay algo que debemos hacer antes de pintar: la eliminación de manchas. Ya que llueve con frecuencia y hay mucha humedad durante la temporada de lluvias en Gabón, el musgo y el moho se forman fácilmente, lo cual decolora las paredes. Si tan solo pintamos sin remover las manchas, se ve bien temporalmente, pero el moho regresará y las paredes lucirán peor que antes. La…

Lee Jeong-ho, desde Libreville, Gabón

Preparando pittu

Cuando hay una reunión para el área de los señores en Sion, preparo comidas seleccionando un plato entre el menú que les gusta. Aunque están muy agotados después de trabajar todo el día, vienen a la iglesia inmediatamente después del trabajo para estudiar la Biblia. Cada vez que los miro, quiero hacer algo por ellos y considero mucho la confección del menú. Un día, decidí preparar pittu, que es una comida tradicional de Sri Lanka. Necesitaba una olla especial para preparar el pittu porque es grueso y tiene una forma cilíndrica larga, así que se necesita una olla que tenga el tamaño exacto. Cuando la masa se pone en la olla y se cuece al vapor cerca de ocho minutos,…

Baek So-hyeon, desde Colombo, Sri Lanka

Regla de oro de las relaciones humanas

Reflexioné sobre las enseñanzas de Jesús en el monte: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.” Mt 7:12 No hay nadie a quien no le agrade ser tratado con amabilidad. Sin embargo, existe un principio que debe observarse para recibir un buen trato: si una persona desea ser respetada, amada, elogiada, comprendida, consolada y servida por los demás, también debe respetar, amar, elogiar, comprender, consolar y servir a los otros. Por el contrario, si no desea ser criticada ni rechazada, tampoco debe criticar ni rechazar a los demás. En definitiva, tratar a los demás como se desea ser tratado es…

Jo Mun-gyeong, desde Seúl, Corea

Las palabras y el vidrio

Durante la construcción del templo, ayudé a poner una lámina aislante en las ventanas. Lo que aprendí en esa ocasión fue que, si presionamos la lámina con un trapo o un paño de microfibra después de colocarla sobre el vidrio, la lámina sufre pequeños rasguños, aunque se ve diáfana por fuera. El experto advirtió que debemos presionarla con una franela de algodón suave para mantener la lámina limpia. Sin embargo, a pesar del uso de una franela de algodón, a veces puede rayarse. “¿Ve el rasguño en la lámina presionada con la franela de algodón? Esto no se debe a la lámina, sino al vidrio en sí. Si el vidrio ya está rayado, no sirve de nada, no importa qué…

Ah Yeong-jun, desde Seongnam, Corea

El gozo de cosechar frutos

Cuando era niña, mi patio de recreo eran todos los campos y arrozales de mi aldea rural. Ayudar a mis padres era uno de los juegos más divertidos. En la atareada estación de cultivo, corría por el campo con una pala o un pico en la mano, o seguía a mis padres mientras rociaban los pesticidas. Cuando llegaba la estación de la cosecha, los ayudaba a recoger las judías, los pimientos rojos o a desenterrar las batatas que habían cuidado muy bien durante un año de cultivo. En lugar de sentirme cansada, estaba feliz de poder estar con mi mamá. Cada vez que ellos salían a trabajar, siempre los seguía. El tiempo que pasé con mis padres en el campo…

Park Jeong-ah, desde Gimcheon, Corea

Lamento haberte dejado en el dolor

Fui al jardín infantil para recoger a mi hija. Cuando su maestra la trajo, me dijo con una mirada angustiada: —Seo-hee ha estado parpadeando todo el día. No es la primera vez. Estoy preocupada por ella. ¿No le dolerá algo? —Ah, es que tiene los ojos sensibles; lo hace cuando siente sueño o lee demasiado. La llevaré a dormir temprano, y estará bien. Lo dije como si no fuera un problema serio, y volví a casa. Sin embargo, probablemente a causa de lo que dijo la maestra, parecía que ella parpadeaba más que antes. Cuando leía un libro, comía o hablaba, no dejaba de parpadear. Finalmente, terminé gritándole sin darme cuenta. —¡Deja de hacer eso! Me dijo que ya no…

Jeong Eun-jeong, desde Seúl, Corea

Cuánto he deseado

Hace dos años, fui al hospital porque me dolía el tobillo. El médico me dijo que las articulaciones de mis huesos estaban muy gastadas, entonces me programaron una cirugía. Yo quería recuperarme rápidamente a través de la cirugía, pero al acercarse el día, sentí miedo. No dejaba de imaginar la escena de la cirugía e incluso pensé en cancelarla. En el día de la cirugía, me dirigí a la sala de operaciones, acostado en la cama como si estuviera esperando la muerte. Probablemente porque me sentía muy asustado, la sala de operaciones se sentía fría e incluso las batas blancas de los médicos se veían frías. Oré seriamente. Tan pronto me aplicaron la anestesia entre las vértebras lumbares, caí en…

Kim Jong-su, desde Seongnam, Corea

Escapando del laberinto

Un día, los miembros del área de los jóvenes de nuestra Sion fueron al Parque Ciudadano de Busan. El parque ecológico con diversos temas tenía una gran variedad de atracciones. Mientras caminábamos por el parque, vimos un lugar divertido. Era un laberinto de setos. Tenía rutas complicadas en varias direcciones con árboles de camelia como muros. No había manera de que los jóvenes llenos de curiosidad, perdiéramos la oportunidad de probarlo. Inmediatamente entramos en el laberinto de setos. Decidimos que el que saliera primero del laberinto sería el ganador. Después de mirar cuidadosamente el mapa del laberinto de setos, empezamos nuestra carrera. Al principio, seguía la ruta sin ninguna duda, recordando el mapa; pero a medida que pasaba el tiempo,…

Ryu Mi-gyeong, desde Busan, Corea