Fe y vida

Entendimiento

Compartimos entendimientos grandes y pequeños que tenemos en nuestra vida diaria, caminando con Dios.

El amor de los padres

Siempre pensé que mi hijo era un niño pequeño, sin embargo, ahora es mucho más alto que yo. Todavía recuerdo vívidamente cuando era un adorable niño pequeño a quien podía abrazar, pero ahora puedo ser abrazada por él. Me siento feliz de que haya crecido, pero triste al mismo tiempo porque sé que ya no soy todo para él. Cuando era niño, rompía en llanto cuando no estaba a su lado, y decía que nunca podría vivir sin mí. Sin embargo, mientras crecía, empezó a compartir sus intereses con sus amigos, y me buscaba cada vez menos. Me preguntaba cuánto pensaba en mí ahora, pero pronto dejé de pensar en ello. De todas maneras, el amor entre padres e hijos…

Jo Eun-jin, desde Changwon, Corea

Dios lleva nuestras cargas cada día

Cada vez que enfrentaba momentos difíciles, aunque rara vez sucedía, me sentía avergonzada y agobiada: “¿Por qué soy la única cansada y que sufre?”. Pero alguien estaba más agobiado que yo. “¡Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día lleva nuestras cargas!” Sal. 68:19, DHH Dios sabe qué solitario y agotador es para nosotros pasar por el desierto de la fe. Es por eso que lleva nuestras cargas todos los días. Todo es gracias al Padre y a la Madre celestiales que llevan nuestra carga por nosotros y nos guían a la salvación, para que podamos tener un poco más de descanso y fortaleza para avanzar hacia el cielo.

Kim Mi-jeong, desde Daejeon, Corea

El amor de la Madre solamente por sus hijos

Un día, estaba almorzando con mi abuelo y estábamos discutiendo sobre lo más importante en las relaciones. Mencioné que la comunicación era lo más importante, entonces él me contó una vieja historia: Antes de que mi papá naciera, mis abuelos tuvieron otro hijo que nació con muerte cerebral, y el médico le dijo a mi abuelo que solamente viviría un día, o una semana, o dos semanas como máximo. La mayor preocupación de mi abuelo era cómo se rompería el corazón de mi abuela al ver morir a su hijo de esa manera, y quiso evitarle ese dolor. Por esa razón tomó la decisión, sin consultarle, de enviar a su hijo recién nacido a una institución lejana. Después de ello,…

Maxwell Rothstein, desde Filadelfia, PA, EE. UU.

Despojarse del viejo hombre y vestirse del nuevo

Cuando analizo la vida que llevé, no puedo evitar avergonzarme. Todos conocían mi personalidad: fuerte, arrogante y grosera. Fijaba mis planes para la victoria mundana y me jactaba con todos los que conocía. Solo quería que las cosas salieran a mi manera, o no se hacían. ¿Quién en este mundo podía cambiar mi personalidad obstinada? Al reflexionar, mi pasado era simplemente oscuro. Pasaron algunos años y me sentí repentinamente como Salomón, que dijo: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad”. Sentí profundamente lo vana y efímera que es una vida. Hubo incluso un momento en mi vida en el que pensé desesperadamente: “¡Si muero ahora, no tendré que trabajar más ni estar en esta tierra!”. Tres días habían pasado y empecé…

Vivian Paire Dewong, desde Riverside, CA, EE. UU.

Cuando no todas las partes están unidas

—¡Es un intruso! ¡Ataquen! —No, esperen. No soy un intruso. ¡Somos una familia! —¡Mentiroso! ¡Ataquen! ¡Ataquen! Esto es lo que sucede en el interior del cuerpo de una persona que padece tiroiditis de Hashimoto. La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune, un desorden en el cual el sistema inmunitario ataca a la glándula tiroides y le causa una infección porque la considera extraña en el cuerpo. La glándula tiroides está ubicada frente al cuello, y tiene la forma de una mariposa. La glándula tiroides produce las hormonas que controlan el metabolismo y la energía. Cuando la tiroides no funciona o lo hace deficientemente, conduce al hipotiroidismo, una condición en que la tiroides no produce las hormonas suficientes que el…

Viana Lynnette Vazquez, desde Manhattan, NY, EE. UU.

Removiendo las manchas

Me gustaría compartir lo que he comprendido al pintar la iglesia de Libreville, Gabón. Pintamos el edificio de nuestra Sion cada temporada de sequía. Dado que no podemos hacerlo en la temporada de lluvias aunque queramos, tenemos que pintar en esta temporada a menos que deseemos estar rodeados por paredes sucias por un año. Pero hay algo que debemos hacer antes de pintar: la eliminación de manchas. Ya que llueve con frecuencia y hay mucha humedad durante la temporada de lluvias en Gabón, el musgo y el moho se forman fácilmente, lo cual decolora las paredes. Si tan solo pintamos sin remover las manchas, se ve bien temporalmente, pero el moho regresará y las paredes lucirán peor que antes. La…

Lee Jeong-ho, desde Libreville, Gabón

Preparando pittu

Cuando hay una reunión para el área de los señores en Sion, preparo comidas seleccionando un plato entre el menú que les gusta. Aunque están muy agotados después de trabajar todo el día, vienen a la iglesia inmediatamente después del trabajo para estudiar la Biblia. Cada vez que los miro, quiero hacer algo por ellos y considero mucho la confección del menú. Un día, decidí preparar pittu, que es una comida tradicional de Sri Lanka. Necesitaba una olla especial para preparar el pittu porque es grueso y tiene una forma cilíndrica larga, así que se necesita una olla que tenga el tamaño exacto. Cuando la masa se pone en la olla y se cuece al vapor cerca de ocho minutos,…

Baek So-hyeon, desde Colombo, Sri Lanka

Regla de oro de las relaciones humanas

Reflexioné sobre las enseñanzas de Jesús en el monte: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.” Mt 7:12 No hay nadie a quien no le agrade ser tratado con amabilidad. Sin embargo, existe un principio que debe observarse para recibir un buen trato: si una persona desea ser respetada, amada, elogiada, comprendida, consolada y servida por los demás, también debe respetar, amar, elogiar, comprender, consolar y servir a los otros. Por el contrario, si no desea ser criticada ni rechazada, tampoco debe criticar ni rechazar a los demás. En definitiva, tratar a los demás como se desea ser tratado es…

Jo Mun-gyeong, desde Seúl, Corea

Las palabras y el vidrio

Durante la construcción del templo, ayudé a poner una lámina aislante en las ventanas. Lo que aprendí en esa ocasión fue que, si presionamos la lámina con un trapo o un paño de microfibra después de colocarla sobre el vidrio, la lámina sufre pequeños rasguños, aunque se ve diáfana por fuera. El experto advirtió que debemos presionarla con una franela de algodón suave para mantener la lámina limpia. Sin embargo, a pesar del uso de una franela de algodón, a veces puede rayarse. “¿Ve el rasguño en la lámina presionada con la franela de algodón? Esto no se debe a la lámina, sino al vidrio en sí. Si el vidrio ya está rayado, no sirve de nada, no importa qué…

Ah Yeong-jun, desde Seongnam, Corea

El gozo de cosechar frutos

Cuando era niña, mi patio de recreo eran todos los campos y arrozales de mi aldea rural. Ayudar a mis padres era uno de los juegos más divertidos. En la atareada estación de cultivo, corría por el campo con una pala o un pico en la mano, o seguía a mis padres mientras rociaban los pesticidas. Cuando llegaba la estación de la cosecha, los ayudaba a recoger las judías, los pimientos rojos o a desenterrar las batatas que habían cuidado muy bien durante un año de cultivo. En lugar de sentirme cansada, estaba feliz de poder estar con mi mamá. Cada vez que ellos salían a trabajar, siempre los seguía. El tiempo que pasé con mis padres en el campo…

Park Jeong-ah, desde Gimcheon, Corea

Lamento haberte dejado en el dolor

Fui al jardín infantil para recoger a mi hija. Cuando su maestra la trajo, me dijo con una mirada angustiada: —Seo-hee ha estado parpadeando todo el día. No es la primera vez. Estoy preocupada por ella. ¿No le dolerá algo? —Ah, es que tiene los ojos sensibles; lo hace cuando siente sueño o lee demasiado. La llevaré a dormir temprano, y estará bien. Lo dije como si no fuera un problema serio, y volví a casa. Sin embargo, probablemente a causa de lo que dijo la maestra, parecía que ella parpadeaba más que antes. Cuando leía un libro, comía o hablaba, no dejaba de parpadear. Finalmente, terminé gritándole sin darme cuenta. —¡Deja de hacer eso! Me dijo que ya no…

Jeong Eun-jeong, desde Seúl, Corea

Cuánto he deseado

Hace dos años, fui al hospital porque me dolía el tobillo. El médico me dijo que las articulaciones de mis huesos estaban muy gastadas, entonces me programaron una cirugía. Yo quería recuperarme rápidamente a través de la cirugía, pero al acercarse el día, sentí miedo. No dejaba de imaginar la escena de la cirugía e incluso pensé en cancelarla. En el día de la cirugía, me dirigí a la sala de operaciones, acostado en la cama como si estuviera esperando la muerte. Probablemente porque me sentía muy asustado, la sala de operaciones se sentía fría e incluso las batas blancas de los médicos se veían frías. Oré seriamente. Tan pronto me aplicaron la anestesia entre las vértebras lumbares, caí en…

Kim Jong-su, desde Seongnam, Corea

Escapando del laberinto

Un día, los miembros del área de los jóvenes de nuestra Sion fueron al Parque Ciudadano de Busan. El parque ecológico con diversos temas tenía una gran variedad de atracciones. Mientras caminábamos por el parque, vimos un lugar divertido. Era un laberinto de setos. Tenía rutas complicadas en varias direcciones con árboles de camelia como muros. No había manera de que los jóvenes llenos de curiosidad, perdiéramos la oportunidad de probarlo. Inmediatamente entramos en el laberinto de setos. Decidimos que el que saliera primero del laberinto sería el ganador. Después de mirar cuidadosamente el mapa del laberinto de setos, empezamos nuestra carrera. Al principio, seguía la ruta sin ninguna duda, recordando el mapa; pero a medida que pasaba el tiempo,…

Ryu Mi-gyeong, desde Busan, Corea

Pensé que estaría bien

Un día, encontré una botella de yogur en el refrigerador. Había comprado un paquete de yogur hacía un tiempo y pensé que había terminado todo el paquete, pero había quedado una botella oculta en el refrigerador. Ya había vencido, pero sentía que no debía tirarla y desperdiciarla. —El yogur es un alimento fermentado de todos modos —pensé, y creí que estaría bien. Cuando estaba a punto de beberlo, mi hija entró en la cocina. —Mamá, ¿tenemos yogur? ¿Puede darme un poco, por favor? —No. Ya ha vencido. Te va a dar dolor de estómago. —Entonces, ¿por qué se lo va a beber? Tírelo a la basura. —Pues... iba a hacerlo. —Mamá, no lo beba. No piense que es un desperdicio.…

Jo Eun-jin, desde Changwon, Corea

El aroma de Cristo

Hay momentos que son recordados por los aromas. De vez en cuando, mi mamá compraba macetas de gardenias; cuando las ponía junto a la ventana, el aroma de las flores se esparcía con el suave viento. Hasta el día de hoy, cuando huelo las gardenias, me hace evocar los viejos recuerdos con el atardecer de fondo. En la escuela secundaria, cuando abrí la puerta de la sala de transmisión para la entrevista final, para unirme al club de transmisión, olí fresias que aliviaron la tensión. Luego, el aroma de las fresias me hacía evocar viejos recuerdos que tenía con el club de transmisión. En la temporada de primavera, las acacias florecían en mi universidad, dejando un dulce aroma en el…

Lee So-yeong, de Seongnam, Corea

Un regalo sorpresa

En mi centro laboral, trabajo con niños, por lo que me interesan mucho. Un día, vi a una niña que siempre se soltaba el cabello. Yo quería que se viera hermosa, así que se lo recogí. Al terminar la clase, su madre vino y me agradeció reiteradamente. Pensé que no era gran cosa porque acostumbraba recoger el cabello de las niñas, pero al ver a su madre encantada con mi ayuda, sentí que había recibido un regalo sorpresa. Recordé un versículo de la Biblia que había leído antes. “Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.” Mr 9:41 Está escrito que cualquiera que…

Sim Hyeon-ji, desde Guri, Corea

Confianza

Hace poco, tuve una experiencia interesante. Se trataba de un vestido que se vendía en un país extranjero. Lo sorprendente era que las personas tenían diferentes opiniones con respecto al color del vestido. Hubo un debate en línea sobre si las franjas y rayas del vestido eran blancas y doradas o azules y negras. Cuando miré el vestido en la pantalla, me pregunté por qué había un debate por ello, porque para mí, a simple vista el vestido se veía blanco y dorado. Se lo mostré a mi esposo. No tenía ninguna duda de que, al igual que yo, él lo vería blanco y dorado; pero su respuesta fue diferente. “Es azul y negro.” No podía creer lo que oía.…

Shin Mi-ae, desde Seúl, Corea

Con que el Padre lo permita

En Sion, me dieron un deber inesperado. Al principio, le di gracias a Dios por usarme, aunque era imperfecta en muchos aspectos. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, sentí que era una carga. “Fue demasiado para mí.” “Si esa hermana lo hubiera hecho, lo habría hecho mejor.” En el momento en que me sentí enervada y me embargó la vergüenza, leí un versículo de la Biblia que me dio fuerza. “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados.” Mt. 10:29-30 Está escrito que un pajarillo cae a tierra solo cuando Dios lo permite. Dios cuenta incluso todos nuestros cabellos.…

Yu Eui-jeong, desde Pohang, Corea

Un buen ejemplo

Recientemente, una señora de Mongolia aceptó la verdad. La hermana, que no domina bien el idioma coreano, aprende sobre la cultura de Sion, por ejemplo, cómo saludar a los miembros de Sion y cómo rendir culto, observándonos cuidadosamente. Entonces, cuando soy consciente de que ella está a mi lado, mis palabras y acciones se vuelven piadosas. Como estoy en una situación en la que tengo que ser un ejemplo para la miembro de Sion, me viene a la mente la enseñanza de Jesús. “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” Jn. 13:15 Todos los días, durante los tres años de su ministerio, Jesús mostró los ejemplos que los cristianos deben hacer. También…

Lee Ji-won, desde Gimhae, Corea

El amor de Dios que ha deshecho nuestras rebeliones y pecados

A medida que crecía, gradualmente me alejé de la iglesia a la que había asistido desde que era niña. Pero cuando sentí que todo era inútil, volví a buscar a Dios. Todo parecía muy nuevo para mí cuando comencé a llevar la vida de la fe otra vez. Un día, mientras leía la Biblia, descubrí por qué había podido volver a Dios. “Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no me olvides. Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.” Is. 44:21-22 Dejé a Dios y vagué por este mundo debido a mis rebeliones como una…

Park Su-yeon, desde Zagreb, Croacia