Entendimiento
Compartimos entendimientos grandes y pequeños que tenemos en nuestra vida diaria, caminando con Dios.
Hijos como Isaac
Como dice la gente, que un día sin risa es un día perdido, reír es la mejor medicina. La risa es contagiosa. Si ríe, suceden muchas cosas buenas. Sin embargo, la gente no se ríe mucho. Tal vez no haya nada de que reírse en esta sociedad moderna y competitiva donde prevalecen el materialismo, el individualismo y el egoísmo. Probablemente, el momento en que más nos reímos en nuestra vida es cuando somos bebés, cuando somos más libres de esas cosas. En efecto, algunas fuentes dicen que los bebés se ríen como un comportamiento instintivo para protegerse desde sus días de recién nacidos. Desde aproximadamente las ocho semanas después de nacer, comienzan a sonreír al mirar el rostro de las…
Jo Mun-gyeong, desde Daejeon, Corea
La mitad del recuerdo de mamá
Tengo un recuerdo inolvidable. Una noche cuando estaba en la escuela primaria, tuve un fuerte dolor en el bajo vientre. Pensé simplemente que se debía a una indigestión, pero mi madre advirtió que algo estaba mal, y me llevó a la sala de emergencias. Tal como esperaba, el resultado no era bueno. Indicaron que mi apéndice se había hinchado tanto que estaba a punto de estallar, lo cual habría dado lugar a una peritonitis si llegaba unos días después. Me puse una bata hospitalaria y me tendí sobre la mesa de operaciones. Todo ocurrió súbitamente. Después de la cirugía, empecé a quejarme a medida que pasaba el efecto de la anestesia. Mis gemidos se convirtieron en gritos. El médico me…
Park Su-bin, desde Seúl, Corea
Los verdaderos Héroes
En la historia de los Estados Unidos, hubo un grupo de personas que condujo el “Ferrocarril Subterráneo”, los cuales ahora son vistos como héroes. La razón es que arriesgaron su vida para liberar a los esclavos con un motivo puro y amoroso, sin recibir nada a cambio. Desde el siglo XVII hasta 1865, la esclavitud de los afroestadounidenses era legal en los Estados Unidos. Llegó un punto en la década de 1800 cuando la esclavitud en los estados del norte estaba prohibida pero todavía era legal en los estados del sur. Durante este período, muchos esclavos trataron de escapar al norte para poder vivir libremente, aunque era muy difícil hacerlo. Para ayudar a la conducción de estos esclavos a la…
D. Carly Dinnie, desde Connecticut, EE. UU.
El amor de papá
En mi infancia, me prometí no convertirme en una persona de negocios. Fue debido a que mi padre era un hombre de negocios. Él estaba tan ocupado todo el tiempo que casi no podía verlo. Frecuentemente iba de viaje de negocios; y cuando no estaba de viaje, cenaba con sus clientes. Apenas puedo recordar a mi familia cenando todos juntos. Incluso cuando estaba en casa, siempre hablaba por teléfono. Si terminaba una llamada telefónica, pronto respondía otra. En ocasiones, hablaba por teléfono durante horas. Apenas podía verlo estuviera en casa o no, así que me quejé ante mi madre. “Papá se preocupa solo por su trabajo.” “Está trabajando duro por ti.” No comprendí lo que mi madre quiso decirme. A…
Wei Wei, desde Singapur
El recuerdo del amor
Cuando era pequeña, siempre era la encargada de hacer los mandados de mi madre, ya que era la última de mi familia. Cuando mi mamá anotaba las cosas para comprar, yo iba por todo el mercado, cerca de mi casa, sosteniendo el papel en mi mano. Un día, vi unos lindos cachorros que una señora de mediana edad estaba vendiendo. Los tres o cuatro cachorros que estaban en una pequeña caja tenían listones de diferentes colores en el cuello. Sus ojos y narices negros y redondos, y sus orejas ligeramente dobladas, eran muy adorables, por lo que me senté y comencé a acariciarlos, olvidando el mandado. “Disculpe, señora, ¿qué edad tienen estos cachorros, y cuánto cuestan?” Entre ellos, el que…
Ryu Mi-gyeong, desde Busan, Corea
La razón por la que revivió mi singonio
Hace algunos años, fui a un vivero de plantas. No creí que pudiera hacer un buen trabajo cuidando una planta, por eso le pedí a la florista que me recomendara una que creciera bien sin tener que cuidar mucho de ella. Entonces me recomendó el singonio. Decidí comprarlo porque las hojas verdes y frescas del singonio, que tenían en el centro un diseño blanco plateado, me hacían sentir renovada, y porque me sentí segura cuando me afirmó que crecería bien aunque fuera desidiosa en el cuidado del crecimiento de la planta. Tal como dijo, el singonio creció muy bien. Lo coloqué en un lugar donde no había luz solar ni viento, y lo regaba de vez en cuando, no obstante…
Jeong Eun-jeong, desde Seúl, Corea
Las sansevierias revivieron gracias al cuidado
Veía en la televisión a un niño que era muy bueno en el cultivo de plantas. Lo veía sin pensar, pero entonces hubo algo que me llamó la atención. Fue su actitud hacia las plantas. El amor del niño por ellas era diferente al de otras personas; incluso llevaba plantas abandonadas a casa para salvarlas. Era impresionante la gran atención que les mostraba, y les hablaba como si lo hiciera con un ser querido. Lo que el niño dijo en la entrevista fue aún más conmovedor: “Las plantas son seres vivos. Es triste cuando muere un ser vivo”. Admiré la manera en que el niño pensaba a pesar de ser pequeño, y sentí vergüenza de mí misma; porque recientemente había…
Yu Seung-hui, desde Busan, Corea
Ejercítate para la piedad
Era una persona bastante agresiva. Me frustraba rápidamente si algo no salía como lo había planeado, o solía chocar con los demás temerariamente si algo era poco satisfactorio. Muchas veces, mi agresividad incomodaba a la gente que me rodeaba. Durante la etapa escolar, una vez los miembros de mi Sion fueron a una montaña cercana para realizar una actividad de limpieza ambiental. La recolección de basura se desarrollaba junto con la campaña “No arrojemos basura”. Como muchos de nosotros participamos, llamamos la atención de la gente. Pero una vez más, mi personalidad era el problema. Mientras cargábamos una y otra vez pesadas bolsas de tierra para reparar los caminos, mi fuerza se extralimitaba y me enfadaba. Incluso con las pequeñas…
Yu Wu-seung, desde Seúl, Corea
El hermano que vendí por mi pecado
Al leer la historia en Génesis sobre los hijos de Jacob que vendieron a su hermano José como esclavo a los madianitas por celos, llegué a pensar en muchas cosas. Más que nada, es una pena que cometieran ese pecado por no entender el corazón de su padre. “[…] José no parece, ni Simeón tampoco, y a Benjamín le llevaréis; contra mí son todas estas cosas.” Gn. 42:36 Jacob no amó solo a José y Benjamín, los hijos de Raquel. En la escena en la que expresó el mismo dolor por perder a José cuando Simeón fue a Egipto a buscar comida y fue tomado como cautivo, podemos ver el corazón de Jacob que los amó por igual. Pero los…
Kim Min-ju, desde Cairns, Australia
Léelo cuando me extrañes
Mientras hacía una tarea de la escuela, aprendí sobre los manuscritos. En el período de la dinastía Chosun de Corea, cuando las técnicas de impresión no estaban desarrolladas y no había muchos libros, era común transcribir los libros a mano. Un documento escrito a mano se llama manuscrito. La transcripción usualmente era realizada por aquellos que transcribían profesionalmente, pero los padres o abuelos a menudo transcribían los libros para los hijos en la familia. Muchas veces, los manuscritos eran usados como materiales de educación, ya que los hijos pequeños podían copiar las letras y aprender a leer mientras leían las historias y lecciones escritas a mano por sus padres en el libro. Los hijos que se mudaban lejos después de…
Lee Seon-mi, desde Seúl, Corea
El servicio de lavado de mi mamá
Después de dejar la casa para vivir en una residencia estudiantil por mis estudios, voy a casa una vez por semana para entregar la ropa usada para lavarla. Me quedo solo unas cuantas horas para descansar y comer, dejando trabajo extra para mi mamá. Y después, regreso a la residencia. Mi casa parecía la residencia y mi residencia parecía un hogar para mí. Un día me quedé en casa mucho más tiempo. Mientras tanto, decidí hacer una buena obra en casa. Mientras desempacaba mi maleta, doblé mi ropa sucia y la apilé una por una. Al ver la ropa sucia apilada, pensé: “¿Cómo mi mamá lavó toda mi ropa cada semana, junto con toda la ropa de la familia?”. Mi…
Mary Rose Tandugon Tandoy, desde Ciudad Quezón, Filipinas
El amor maternal de la madre ave
Mientras estaba sacando los tallos de guisantes en un huerto con mi esposa, encontré el nido de un ave. Parecía que solo estaba el nido, así que no pensamos mucho en ello y lo lanzamos junto con los tallos de guisantes. Pero mientras trabajaba, me sorprendió encontrar un polluelo cerca de mis piernas. Con prisa, envolví al polluelo en mis manos y cuando observé alrededor, vi otro polluelo cerca. Solo para estar seguro, miré alrededor una vez más, y encontré otro polluelo a cierta distancia. En ese momento, de repente recordé el nido de aves que arrojamos con los tallos de guisante. Reuní a los polluelos, y fui a buscar el nido que había tirado. Al pensar que probablemente no…
Nir Kaji Pakhrin, desde Katmandú, Nepal
El amor de la Madre que soporta todo
Cuando empecé a asistir a la escuela, me sentía emocionada por conocer nuevos amigos con quienes pudiera jugar y aprender, sin embargo, mi mamá no sentía lo mismo que yo. Desde el inicio del semestre, mi mamá me llevaba a pie a la escuela y se marchaba a trabajar todos los días. Cuando mis clases terminaban, me llevaba a su centro de trabajo. Siempre compraba un helado y lo ponía en mi mano para que me portara bien mientras ella terminaba. Mi mamá siempre se levantaba temprano para preparar la comida para mi hermana mayor y para mí, todos los días caminaba kilómetros para llevarme y pasar por mí a la escuela, y no podía dormir hasta muy entrada la…
Judy Anne Gaquit, desde General Santos, Filipinas
Preciosa vida, precioso evangelio
Mientras predicaba en un centro comercial, conocí a un alma que apenas había empezado a creer en Dios. Cuando un miembro y yo le preguntamos si podíamos mostrarle sobre Dios Madre que está testificada en la Biblia, ella respondió: “¡Por supuesto! En realidad, acabó de comprar una biblia”. Ella sacó la biblia de hermosa tapa dura de su bolsa de compras y me la entregó. Le enseñamos sobre el Padre y la Madre celestiales, los Salvadores de esta época, y las ordenanzas de Dios, a través de la Biblia. Escuchó atentamente las palabras de Dios un buen rato. Se asombró por el serio mensaje de Dios que contiene la verdad y la vida eterna. Y se inclinó de cerca para…
Joy Padua, desde Chicago, IL, EE. UU.
El consuelo de mi hija
—Mamá, me equivoqué en una pregunta del examen de hoy. Pude haberlo hecho mejor —expresó su frustración mi hija en cuanto llegó a la casa. —Está bien, cariño. ¡Puedes hacerlo mejor la próxima vez! ¿Hay algo que quieras cenar? Voy a cocinar para ti. Mi hija es joven, pero tiene sus propias preocupaciones y cosas que la incomodan como los exámenes de la escuela al igual que cualquier otra niña. Me siento mal porque no puedo hacerlo por ella. Lo único que puedo hacer es consolarla con palabras motivadoras, esperando que ella pueda superarlo por sí misma. Creo que debo preocuparme y consolar a mis hijos incluso fuera del sentimiento del deber parental, para que sus sentimientos no se lastimen…
Na Su-yeon, desde Wonju, Corea
La razón por la cual el camino al cielo es seguro y tranquilo
Un día mientras predicaba el evangelio, una amiga de mi infancia vino a mi mente. Realmente quería entregarle las buenas nuevas de la salvación, pero no podía recordar cómo llegar a su casa. Me sentí frustrada y oré ansiosamente al Padre y la Madre celestiales para que me permitieran encontrarla. Finalmente, gracias a la ayuda de Dios, recordé que solía visitar su casa con mi mamá. En realidad, la que me llevaba a su casa cuando yo era niña, era mi mamá; ella era la hija de una amiga de mi mamá. Muchos días después, mi mamá y yo la visitamos. Cuando llegué al jardín, los recuerdos de cuando jugaba alrededor con los pies descalzos regresaron lentamente. Después de pasar…
Saru Baskota, desde Kirtipur, Nepal
Cómo salvé a mi hermano menor
Nací como la séptima hija de una familia con siete hijas y un hijo. No tenía nada especial y no llamaba la atención de la gente. No solo los aldeanos sino también mis parientes hasta me preguntaban mi nombre cada vez que se reunían en los feriados nacionales. Sin embargo, había momentos en que los adultos me prestaban atención. Era cuando hablaban de mi hermano menor, el octavo hijo de la familia. Como era un niño precioso, yo era una figura indispensable cuando trataban de averiguar después de quién había nacido él. En consecuencia, la misión más importante para mí en mi infancia fue cuidar de mi hermano menor. Cuando pienso en ello ahora, dado que yo era solo dos…
Im Ji-yeon, desde Seongnam, Corea
Para la corona eterna
Cuando estamos en Dios, estamos felices y gozosos con la gracia de la salvación y la promesa del reino de los cielos. Sin embargo, hay muchas cosas con las que debemos ser pacientes y soportar como hijos de Dios. Antes de casarme, no era fácil ir a la iglesia, dejando atrás los coloridos letreros de neón de la ciudad después de salir del trabajo los días laborables. Sin embargo, cada vez que vencía la tentación y estudiaba la palabra de Dios en la iglesia, o me enfocaba en la obra espiritual con los jóvenes de la misma edad, daba gracias a Dios por darme templanza y dirigir mis pasos hacia Sion. Después del matrimonio, había más cosas que requerían templanza…
Kang Gyeong-mi, desde Changwon, Corea
El diario de crianza de mi mamá
Cuando atravesaba la pubertad, una guerra de nervios con mi mamá era mi rutina diaria. Como de costumbre, mamá me regañó y cerré la puerta bruscamente al entrar en la habitación. Murmuré que nunca volvería a hablar con ella y me senté frente a mi escritorio. Abrí un libro para estudiar. Curiosamente, me daban ganas de ordenar cada vez que trataba de estudiar. Así que decidí estudiar después de limpiar, y comencé a organizar los libros del estante. Entonces encontré un antiguo libro que nunca antes había visto. En la portada estaba escrito Diario de crianza. Era el diario de cuidado infantil de mi mamá. Sentí curiosidad por las historias de mi infancia. Por otro lado, me puse nerviosa al…
Kim Hyeon-ji, desde Uijeongbu, Corea
Ojos
Desde hace unos años, veía borroso en mi ojo izquierdo como si hubiera neblina. Empecé a sentir el mismo síntoma en mi ojo derecho. Comencé a utilizar gafas pensando que tenía presbicia, pero aún no podía ver claramente. En el centro oftalmológico adonde mi esposa me dijo que fuera, me recomendaron ir a un hospital grande para encontrar la causa exacta, y solo me recetaron un colirio para los ojos. Posteriormente, por el ajetreo del restaurante que administrábamos, no había tiempo libre. Pero después, cuando ya ni siquiera podía distinguir los objetos, comprendí la gravedad de la situación y fui a un hospital. El médico dudaba que fuera glaucoma y sugirió que me un examen de imágenes por resonancia magnética…
Choi Yong-kyu, desde Seúl, Corea