Fe y vida

Entendimiento

Compartimos entendimientos grandes y pequeños que tenemos en nuestra vida diaria, caminando con Dios.

Pensé que estaría bien

Un día, encontré una botella de yogur en el refrigerador. Había comprado un paquete de yogur hacía un tiempo y pensé que había terminado todo el paquete, pero había quedado una botella oculta en el refrigerador. Ya había vencido, pero sentía que no debía tirarla y desperdiciarla. —El yogur es un alimento fermentado de todos modos —pensé, y creí que estaría bien. Cuando estaba a punto de beberlo, mi hija entró en la cocina. —Mamá, ¿tenemos yogur? ¿Puede darme un poco, por favor? —No. Ya ha vencido. Te va a dar dolor de estómago. —Entonces, ¿por qué se lo va a beber? Tírelo a la basura. —Pues... iba a hacerlo. —Mamá, no lo beba. No piense que es un desperdicio.…

Jo Eun-jin, desde Changwon, Corea

El aroma de Cristo

Hay momentos que son recordados por los aromas. De vez en cuando, mi mamá compraba macetas de gardenias; cuando las ponía junto a la ventana, el aroma de las flores se esparcía con el suave viento. Hasta el día de hoy, cuando huelo las gardenias, me hace evocar los viejos recuerdos con el atardecer de fondo. En la escuela secundaria, cuando abrí la puerta de la sala de transmisión para la entrevista final, para unirme al club de transmisión, olí fresias que aliviaron la tensión. Luego, el aroma de las fresias me hacía evocar viejos recuerdos que tenía con el club de transmisión. En la temporada de primavera, las acacias florecían en mi universidad, dejando un dulce aroma en el…

Lee So-yeong, de Seongnam, Corea

Un regalo sorpresa

En mi centro laboral, trabajo con niños, por lo que me interesan mucho. Un día, vi a una niña que siempre se soltaba el cabello. Yo quería que se viera hermosa, así que se lo recogí. Al terminar la clase, su madre vino y me agradeció reiteradamente. Pensé que no era gran cosa porque acostumbraba recoger el cabello de las niñas, pero al ver a su madre encantada con mi ayuda, sentí que había recibido un regalo sorpresa. Recordé un versículo de la Biblia que había leído antes. “Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.” Mr 9:41 Está escrito que cualquiera que…

Sim Hyeon-ji, desde Guri, Corea

Confianza

Hace poco, tuve una experiencia interesante. Se trataba de un vestido que se vendía en un país extranjero. Lo sorprendente era que las personas tenían diferentes opiniones con respecto al color del vestido. Hubo un debate en línea sobre si las franjas y rayas del vestido eran blancas y doradas o azules y negras. Cuando miré el vestido en la pantalla, me pregunté por qué había un debate por ello, porque para mí, a simple vista el vestido se veía blanco y dorado. Se lo mostré a mi esposo. No tenía ninguna duda de que, al igual que yo, él lo vería blanco y dorado; pero su respuesta fue diferente. “Es azul y negro.” No podía creer lo que oía.…

Shin Mi-ae, desde Seúl, Corea

Con que el Padre lo permita

En Sion, me dieron un deber inesperado. Al principio, le di gracias a Dios por usarme, aunque era imperfecta en muchos aspectos. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, sentí que era una carga. “Fue demasiado para mí.” “Si esa hermana lo hubiera hecho, lo habría hecho mejor.” En el momento en que me sentí enervada y me embargó la vergüenza, leí un versículo de la Biblia que me dio fuerza. “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados.” Mt. 10:29-30 Está escrito que un pajarillo cae a tierra solo cuando Dios lo permite. Dios cuenta incluso todos nuestros cabellos.…

Yu Eui-jeong, desde Pohang, Corea

Un buen ejemplo

Recientemente, una señora de Mongolia aceptó la verdad. La hermana, que no domina bien el idioma coreano, aprende sobre la cultura de Sion, por ejemplo, cómo saludar a los miembros de Sion y cómo rendir culto, observándonos cuidadosamente. Entonces, cuando soy consciente de que ella está a mi lado, mis palabras y acciones se vuelven piadosas. Como estoy en una situación en la que tengo que ser un ejemplo para la miembro de Sion, me viene a la mente la enseñanza de Jesús. “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” Jn. 13:15 Todos los días, durante los tres años de su ministerio, Jesús mostró los ejemplos que los cristianos deben hacer. También…

Lee Ji-won, desde Gimhae, Corea

El amor de Dios que ha deshecho nuestras rebeliones y pecados

A medida que crecía, gradualmente me alejé de la iglesia a la que había asistido desde que era niña. Pero cuando sentí que todo era inútil, volví a buscar a Dios. Todo parecía muy nuevo para mí cuando comencé a llevar la vida de la fe otra vez. Un día, mientras leía la Biblia, descubrí por qué había podido volver a Dios. “Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no me olvides. Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.” Is. 44:21-22 Dejé a Dios y vagué por este mundo debido a mis rebeliones como una…

Park Su-yeon, desde Zagreb, Croacia

Los zapatos de mi padre

Esto ocurrió cuando visité a mis padres para el cumpleaños de mi madre después de mucho tiempo. Camino al mercado para comprarle un regalo de cumpleaños, encontré a mi padre que regresaba a casa. Entonces noté que su calzado eran zapatillas desgastadas, atadas con tanta firmeza que ni el aire podía circular. “Padre, ¿por qué usa zapatillas en este caluroso día? ¿No tiene sandalias?” Él sonrió y entró en la casa sin decir nada. Compré un par de zapatos para mi madre en el mercado. Pero al salir de la tienda, vinieron a mi mente los zapatos desgastados de mi padre. Regresé a la tienda y compré un par de sandalias para él. Volví a casa y le entregué la…

Jeon Eun-ok, desde Seongnam, Corea

El hijo parecido a su padre

—Su hijo se parece mucho a usted. Cuando mi papá escucha esto, sonríe de oreja a oreja. Sonríe tanto que no puedo entenderlo. En efecto, cuando era niño, escuché muchas veces que era idéntico a mi madre y que era una copia de ella, así que pensé que me parecía a ella. Pero un día, por primera vez alguien le dijo a mi padre que me parecía a él. Se jactó de eso con mi madre tan pronto como llegó a casa. Desde entonces, comencé a escuchar más a menudo que me parezco a mi padre, y muchas veces me preguntaban: —Te pareces a él. ¿Es tu papá? Papá estaba contento de que nos pareciéramos en la personalidad e incluso…

Kim Seung-hyeok, desde Madrid, España

El amor de una madre

Hace unos días, visité a mi madre en mi ciudad natal. Estaba contentísima de verme y pude sentir su amor más allá de las palabras a través de su expresión facial. Después de pasar tiempo charlando con ella, estaba a punto de irme. Fue entonces cuando mi madre giró la cabeza y se secó las lágrimas. En mi infancia, nunca conocí el corazón de mi madre. Pasaba el tiempo paseando bajo las farolas, mientras sentía resentimiento contra ella, que siempre llegaba a casa tarde por la noche debido a su trabajo. Sin embargo, comprendí el amor de mi madre a través de mi esposa. Cuando llego a casa después de terminar mi trabajo, mi esposa me da una cálida bienvenida…

Kim Guk-hwa, desde Seúl, Corea

El regalo nuevo y diario

“Dios siempre nos da un nuevo día y una nueva fuerza. Si Dios no nos diera un nuevo día y una nueva fuerza, ¿qué sería de nosotros? Pensé en ello y me sentí muy agradecida. Sería difícil a medida que la fatiga se acumula”. Mientras escuchaba a una hermana que pasaba los días ocupada llevando la vida de la fe, trabajando en la oficina y cuidando de su casa, agradecí y me avergoncé al mismo tiempo. Di por descontado el tiempo que se me concedió y el poder del Espíritu Santo, ya que me lo dan todos los días. Recibiré el regalo nuevo y diario de Dios con agradecimiento y dedicaré mi tiempo y pasión a la obra que agrada…

Han Min-ji, desde Montevideo, Uruguay

Practicar constantemente

En nuestra Sion, tenemos un niño lindo y encantador que acaba de cumplir un año. Parece que fue ayer cuando se deslizaba en los brazos de su madre, pero pronto aprendió a controlar su cuello y espalda y sentarse solo, y ahora se levanta por sí mismo y trata de caminar. Se ve muy lindo cuando se esfuerza por mantener el equilibrio, pero pronto cae, así que no puedo apartar los ojos de él. Él todavía no tiene suficiente fuerza en las piernas, por lo que a menudo cae sobre su parte trasera. Sin embargo, no deja de intentar caminar. Aunque hay una colchoneta en el suelo, parece que lo lastima, pero sonríe como si no hubiera pasado nada, se…

Goh Su-jeong, desde Jeonju, Corea

Todos pueden hacerlo

Desde el comienzo de las fiestas de otoño, establecí la meta de predicar el evangelio a muchas personas con los miembros de mi iglesia. Como jefe de familia, sentí que sería difícil dedicar tiempo a predicar. Sin embargo, quería ayudar, aunque fuera un poquito; así que iba a Sion después del trabajo. Di el primer paso para predicar el evangelio, pero no pude abrir la boca. Durante unos días, solo me quedé junto a los miembros que predicaban. Todos los días participé constantemente en la predicación, animándome; luego llegué a tener valor para predicar la palabra de Dios. En ese momento, me llené del fuego del Espíritu Santo. Agradecí a Dios por elegirme como su hijo entre muchas personas y…

Jang Seong-min, desde Seongnam, Corea

Los recuerdos con mi madre

El invierno pasado, mi madre vino a verme a los Estados Unidos. La veía después de siete años. Estaba feliz de hacer todo con ella desde la mañana hasta la noche. Tres meses pasaron rápido y llegó el día de separarnos. Sentí que lloraría en el aeropuerto, así que solo hice un gesto para despedirme. Cuando llegué a casa y vi la habitación vacía sin ella, rompí en llanto. La recordaba dándome agua tibia, tomates, plátanos y huevos todas las mañanas, y caminando juntas por el vecindario para hacer ejercicio por la noche. —Hay un brote en ese árbol que parece muerto. —La construcción de esa casa ya casi está terminada. Murmuro como si ella estuviera caminando a mi lado.…

Lee So-yeong, desde Hwaseong, Corea

Somos un cuerpo

Cuando fui al hospital porque me dolía el cuello y el hombro, me diagnosticaron una ruptura de disco en el cuello. Se podía curar con un simple procedimiento médico, pero debía tener cuidado de no tener presión en mi cuello al trabajar con la computadora o hacer los quehaceres del hogar. Mientras lo hacía, llegué a tener presión sobre la espalda, y cuando estaba a punto de sentir menos dolor en mi cuello, una rotura se produjo en mi disco lumbar. Luego de recibir tratamiento y medicinas para mi vértebra lumbar, todo mi cuerpo se debilitó y mi mano y mis pies comenzaron a temblar. Tenía un edema y dolor en mis piernas, y también me dolía desde la pelvis…

Gu Yeon-hui, desde Suncheon, Corea

La memoria de una madre

Tengo un hijo adorable que está en la escuela secundaria, que vale más que diez hijas. A él le gustaba dormir en mis brazos y nunca se apartaba de mi lado cuando era pequeño. Pero sin darme cuenta, ha crecido tan alto que ahora necesito mirar arriba para verlo. Cada vez que veo a mi hijo que ha crecido tanto, me siento orgullosa pero triste a la vez, pensando que pronto no necesitará más mi ayuda. Quizá esta sea la razón por la que tengo la extraña costumbre de preguntarle si recuerda su infancia. Cuando se me acerca, recuerdo cuando venía gateando con su pañal puesto; cuando habla sentado a mi lado, recuerdo su balbuceo. ―Hijo, ¿lo recuerdas? Cuando eras…

Yun Eun-ju, desde Goyang, Corea

Luces en la niebla

Durante el último feriado nacional, mi esposo fue primero a la casa de sus padres por unos asuntos, y mi hijo y yo partimos al día siguiente. Después de pasar juntos momentos divertidos, nos dirigimos de regreso a casa, conduciendo cada automóvil. Era de madrugada, y la vista no estaba clara debido a la densa niebla en la carretera. Mi esposo, que conducía en el siguiente carril, cambió de carril, se puso frente a nosotros y encendió las luces de emergencia. Dependiendo de sus luces de emergencia, conduje despacio y con cuidado. Tras conducir por mucho tiempo, finalmente salimos del área de niebla. Sin embargo, el automóvil de mi esposo que estaba justo ante nosotros hasta hacía un momento, se…

Kim Hyeon-su, desde Gunpo, Corea

La hermana mayor que canta para la menor

Escuché a dos hermanas, estudiantes de primaria, conversando en el baño de Sion. —Hermana, ¡canta para mí, por favor! En cuanto la hermana menor se lo pidió a su hermana mayor, esta empezó a cantar. La hermana mayor, quien a menudo parece tranquila y serena, cantó en voz alta, así que me asombré. Después, me enteré de su historia y me conmoví mucho. —Necesito cantarle a mi hermana menor porque se asusta al estar sola en el baño. Estaba orgullosa de ella por cuidar de su hermana menor. Luego, reflexioné sobre mí. Me sentí un poco avergonzada porque sentí que quería ser amada en lugar de cuidar de los miembros de Sion. A partir de hoy, cuidaré con amor de…

Lee Hye-gyeong, desde Seongnam, Corea

Una pregunta para mí mismo

Mi esposa toca el piano en la iglesia durante el culto. Un día, comentó que estaba preocupada porque el cántico del coro era demasiado difícil esta vez. —Inténtalo cien veces, y si aún no puedes, entonces es imposible —le dije. Después de escuchar lo que le indiqué, practicó más de cien veces y ofreció una alabanza a Dios llena de gracia tocando el piano en armonía con las hermosas voces del coro. Me pareció admirable que no se rindiera ni rehuyera, con la excusa de que era difícil. También decidí preguntarme, cada vez que enfrento dificultades: “¿Lo intenté más de cien veces? ¿Hice lo mejor que pude?”.

Jeong Jae-pil, desde Anyang, Corea

Aunque Dios nos proporcionó todas las cosas necesarias

El invierno pasado, nos advirtieron sobre una tormenta de invierno. Mi esposa, que estaba lavando, dijo que no había agua caliente, y me pidió que verificara si la caldera estaba funcionando. Cuando revisé el sistema operativo de la caldera, la luz roja estaba encendida. Apagué el interruptor y luego lo encendí, pero no funcionaba. Pensando en lo que debía hacer, fui donde estaba el cuerpo de la caldera y leí las instrucciones sobre cómo manejar el desperfecto. Encontré las instrucciones sobre cómo limpiar la pantalla interior del filtro de calefacción. Inmediatamente, busqué el filtro y lo desarmé. Estaba lleno de pedazos pequeños como arena. Lo limpié y volví a encender la caldera. ¡Funcionaba! Esto me dio un gran entendimiento. Aunque…

Yeo In-won, desde Daejeon, Corea