Fe y vida

Historia de Mi Familia

Es una historia familiar que le hace sentir un amor familiar cálido y profundo.

Cenando lo que mi hijo prepare

Mi hijo que cursa el cuarto año de primaria regresó a casa, dijo inesperadamente: —Mamá, quiero preparar una comida para usted. —¿Tuviste clases de cocina en la escuela? —No. Usted ha puesto la mesa para mí muchas veces, pero yo nunca he preparado una comida para usted. Así que quiero cocinarle algo. Mi hijo dijo que prepararía arroz frito envuelto en una tortilla delgada. Le pregunté si sabía cómo hacerlo. Entonces indicó que lo prepararía de acuerdo con la receta de Internet. Le enseñé a usar la cocina de gas y cómo preparar el plato, y luego fui al hospital. Me dijo que necesitaba comprar verduras, así que salimos de casa juntos. Le di dinero para que fuera de compras,…

Park Gyeong-suk, desde Paju, Corea

El regalo más grande

Hace unos días fue mi cumpleaños. Tuve un día ajetreado, por lo que salí temprano en la mañana y llegué a casa tarde por la noche. Así que no tuve una comida adecuada durante todo el día. Cuando entré en mi casa, mi hija menor salió de su habitación y dijo: “¡Mamá, feliz cumpleaños!”, y me dio una carta con una fotografía. Había dibujado una mujer de rostro grande y cuerpo pequeño en un papel amarillo, y escribió “mamá” sobre él. Todavía no sabe escribir, así que le pidió a su papá que escribiera en su lugar. Eso no fue todo. Cuando fue a una tienda de comestibles con su papá, incluso compró los bocadillos nostálgicos que yo había disfrutado…

Choi Yun-hui, desde Daegu, Corea

La carta de mamá

—Mamá, soy yo. ¿Qué está haciendo? —Uh, estoy haciendo mi tarea. —¿Qué es? —Estoy escribiendo tres veces lo que escribí mal en la prueba de dictado. —Mamá, solo hágalo tres veces. Temo que se agote. —Bueno, ya lo escribí más de tres veces. Esta es una conversación que hemos tenido repetidamente por un tiempo cada vez que la llamo. Mi mamá, que no pudo aprender en una escuela debido a sus difíciles circunstancias familiares, siempre se ha lamentado por no aprender. Sin embargo, recientemente llegó a conocer una clase de Hangul (alfabeto coreano) para adultos iletrados. Hay tres clases a la semana y ella nunca se ha ausentado. Como hizo su tarea aun más de lo asignado, el profesor la…

Hwang Ju-hui, desde Suwon, Corea

Tiempo de cocina feliz

Soy estudiante de secundaria. En un feriado nacional pasado, decidí ayudar al menos un poco a mi mamá, que estaba ocupada preparando la comida. En primer lugar, la seguí a la tienda de comestibles para preparar platos festivos, empujando el carrito de compras. Cuando llegó el día de cocinar, me levanté un poco más temprano de lo habitual para ayudarla. El plato principal del día era sanjeok (brochetas tradicionales). Rebané el jamón, un ingrediente del plato. Aunque grité confiadamente: “Rebanar el jamón es mi especialidad”, los jamones no se cortaron como yo quería. Todos eran diferentes en tamaño y forma. Mi mamá dijo: “¿Qué es esto?”, pero también dijo con una sonrisa que hice un buen trabajo. A sus palabras:…

Mun Gahng-san, desde Yongin, Corea

Soy una mala hija

Cuando estaba en la escuela primaria, mi padre falleció, y mi madre crio sola un hijo y tres hijas. Ella solía ir al mercado de Jagalchi temprano en la mañana y comprar una caja de pescado para venderla en una tienda minorista del vecindario, y trabajaba tan duro que no había ningún negocio que no intentara. Siempre llegaba tarde en la noche, así que mis dos hermanas mayores se ocupaban de los quehaceres del hogar y cuidaban de mí y de mi hermano menor. Como mi hermano menor siempre hacía pequeños recados a mis hermanas mayores, yo no tenía nada que hacer como la tercera de los cuatro, así que simplemente jugaba sin sentir directamente las dificultades de la vida.…

Choi Yeong-Jin, desde Seúl, Corea

Una familia unida en momentos difíciles

Mi esposo regresó cojeando del trabajo. Cuando le pregunté qué había sucedido, respondió que se había caído debido a un pequeño accidente de tránsito y que sentía dolor en la pierna. Como pensó que estaría bien, regresó directamente a casa sin ir al hospital. Me preocupaba que pudiera haber un efecto secundario. Simplemente apliqué ungüento sobre su rodilla lastimada y le puse una bolsa de hielo. Esperaba que nada sucediera ya que mi esposo dijo que estaría bien después de una noche. Al día siguiente, mi esposo dijo que debía ir a ver a un médico. El médico indicó que necesitaba someterse a una cirugía de ligamento de la rodilla. Había caído levemente, pero necesitaba una cirugía. Mi corazón se…

Gye Gyeong-nam, desde Seúl, Corea

Ama a tu hermano como a tu propio cuerpo

Mi casa siempre está llena de ruido. Los personajes principales que hacen ruido son mi hijo y mi hija, que tienen un año de diferencia. Los dos siempre juegan juntos pero generalmente terminan peleando. Incluso les ordené que se mantuvieran a un metro de distancia el uno del otro. Sin embargo, mientras estoy preparando la comida o limpiando, se juntan y juegan de nuevo. Al ver a mis hijos, las personas a mi alrededor me envidian y me dicen: “Qué bueno que se lleven bien y se cuiden entre sí”. Me alegra oír eso, pero en casa me enojo cada vez que se pelean por nada. Un día, mi familia recibió la misión de hacer un periódico familiar y escribir…

Park Jeong-a, desde Gimcheon, Corea

Mamá versátil

—Mamá, creceré y me convertiré en mamá. —¿Por qué? —Usted puede sostener el papel higiénico con una mano y tomar mi mano con la otra. No lo recuerdo, pero mi mamá dice que yo dije eso cuando tenía cuatro años. En el camino de regreso a casa desde el mercado, mi mamá solía tomar mi mano con una mano, sosteniendo un paquete de papel higiénico con la otra. En ese tiempo, debió parecerme algo increíble. Considerando que yo era tan alta como el paquete de papel higiénico, debí haber pensado eso. Ahora soy más alta que mi mamá. Pero aún así, mi mamá es increíble para mí; ella hace sin problemas lo que yo no puedo, incluso después de convertirme…

Lee Jeong-yeon, desde Bucheon, Corea

Quiero parecerme a mamá

Todos tienen un modelo a seguir en la vida e intentan parecerse a él. La persona a la que quiero parecerme es mi madre. Ella es la persona más cariñosa y amorosa de mi familia, así que quería aprender todo lo que hacía. Cuando tenía doce años, comencé a aprender las tareas del hogar y a ayudar a mamá en la cocina. Pero más tarde tuve que vivir lejos de ella debido a mis nuevos estudios. Como estaba lejos de mamá, pude entender cuánto sacrificio se necesita para ser como ella. No es fácil cuidar a todos los miembros de la familia y cumplir los deseos de todos, pero aun así continúa haciendo ese trabajo duro. Durante las vacaciones cuando…

Vini Alexander Chettiar, desde Vadodara, India

Amor por su nuera

Mi familia había vivido con mis suegros durante seis años hasta que nos mudamos. Mi suegra cuidó bien de mi familia mientras vivíamos juntos, pero después de que nos mudamos, ahora nos cuida más. Un día, me llamó y me dijo que pasaría por mi casa. El día señalado, llegó con mucho equipaje en las manos. Al recordar que era mi cumpleaños, me trajo sopa de algas que acababa de hervir y varias guarniciones que le había dicho que me gustaban mientras vivíamos juntos. Al desempacar todo, se puso de pie apresuradamente, diciendo que estaba ocupada, probablemente porque podría sentirme incómoda si se quedaba más tiempo. “Es difícil llevarlos todos, así que esta es la última vez. ¡No habrá nada…

Jeong Hye-su, desde Daegu, Corea

Cuando tenía tres años

Me hice cargo por unas horas de una niña de tres años, hija de una conocida cercana. Mis padres, que estaban conmigo, pasaron por ella y se dirigieron a casa. Mis padres parecían muy felices, probablemente porque tenían pocas oportunidades de cuidar a un niño. Cuando llegamos a casa, debía llevarla por las escaleras hasta el tercer piso en el que vivimos. En ese momento, mi papá le preguntó a la niña: “¿Te importa si tu tío te lleva en brazos?”. Me eché a reír porque fue divertido ver la forma en que mi padre pedía permiso cuidadosamente a una niña, llamándose tío y no abuelo. Mi padre parecía emocionado, subiendo las escaleras con ella en sus brazos. La niña…

Park Yun-jeong, desde Seongnam, Corea

Perdóneme y gracias

Un día, mi hija, que está en la escuela primaria, me preguntó si podía hacer dalgona (panal de caramelo hecho con azúcar moreno y bicarbonato de sodio). Como acababa de terminar de limpiar la casa, no quería que se ensuciara, pero le permití que lo hiciera porque sentía lástima de que se quedara en casa debido a las clases en línea. Mi hijo, que está en la escuela secundaria, al principio dijo que no lo haría, pero participó activamente más tarde, interesándose tal vez en lo que estaba haciendo su hermana menor. Fue agradable ver a dos niños sensibles en la pubertad preparando dalgona juntos como si estuvieran jugando a las casitas. Después de ver eso, entré en la habitación.…

Jo Eun-yeong, desde Anyang, Corea

En lugar de mis padres

Soy la mayor de ocho hermanos. Cuando era joven, me ocupaba de las tareas del hogar y cuidaba a mis hermanos menores en lugar de mis padres que trabajaban. Mi madre trabajaba por turnos como auxiliar de enfermería certificada. Por esa razón, cuando se iba a su trabajo, no podía verla durante treinta y dos horas, a veces incluso sesenta y ocho horas. Le preparaba los alimentos, lavaba y planchaba su ropa de enfermera para que pudiera descansar cómodamente cuando llegaba a casa del trabajo. Ella solía pedirme lo siguiente: “Mi amor, gracias por ser mi mano derecha. Ayuda a tus hermanos menores a alistarse para la escuela. Cuando vayas con ellos a la parada del autobús, asegúrate de que…

Lailahni Efa Rose Tuaila, desde San Diego, CA, EE. UU.

La vida cotidiana que he dado por descontada

Mis padres comparten las tareas del hogar; papá limpia la casa, mamá lava la ropa y cocinan juntos. Desde que me hice adulta, me sentía avergonzada de no hacer nada por ellos, así que me ofrecí para ayudarlos. Pero mis padres decían que era útil que no hiciera nada. En un día festivo, mis padres salieron y me quedé sola en casa. Fue una oportunidad perfecta para terminar todas las tareas del hogar. En primer lugar, recogí la ropa colgada en el tendedero y la doblé. Pero fue un desafío desde el principio. No podía doblar la ropa tan bien como lo hacía mamá; las partes dobladas sobresalían y la forma era descuidada. Después de muchos intentos, conseguí doblarla con…

Kim Ha-jin, desde Anyang, Corea

El día más especial de su vida

9 de agosto Este es el nombre de un nuevo café cerca de mi casa. Me pareció muy peculiar cuando vi el letrero con una fecha específica. Cada vez que pasaba por el café, sentía curiosidad por el significado. Un día entré al café por curiosidad. Después de pedir una bebida, le pregunté a la dueña qué significaba el letrero, mientras ella preparaba mi pedido. —Es el día más especial de mi vida —respondió. Le pregunté si era su cumpleaños o su aniversario de bodas. —Es el cumpleaños de mi hijo —dijo con una sonrisa. Fue una respuesta inesperada para mí. —Si es el cumpleaños de su hijo, ¿no es el día más difícil para usted? —De ninguna manera. Para…

Oh Jin-hui, desde Anyang, Corea

La fiesta de cumpleaños número 70 de mamá

El 1 de marzo de 2019 fue el cumpleaños número 70 de mi madre. Los cuatro hermanos escogimos un papel e hicimos preparativos para que tuviera una fiesta de cumpleaños maravillosa y memorable. Un día antes de su cumpleaños, todos nos reunimos en el lugar designado. Éramos 18 en total incluyendo a mis padres, los cinco miembros de la familia de mi hermano mayor, los cuatro de mi hermana mayor, y seis miembros de la familia de mi otro hermano, y yo. Mi hermano mayor reservó el alojamiento para que toda la familia se quedara por una noche. En el día, la primera parte del evento comenzó con un discurso de apertura de mi hermano mayor en el restaurante del…

Yun Ju-yeong, desde Seúl, Corea

Como mi hermana mayor

Como la más joven en casa, rara vez he trabajado duro o he hecho algo difícil. Incluso en los cumpleaños de mis padres, mi hermana mayor tomaba la iniciativa de preparar la comida y los regalos de cumpleaños, así que yo no tenía nada que hacer. Este año tampoco preparé nada para el próximo cumpleaños de mi madre. Entonces, de repente, recordé que mi hermana se había ido al extranjero. Como mi madre dijo: “Quiero comer la sopa de algas que preparó mi hija”, estaba preocupada por cocinar la sopa de algas yo sola, pero decidí intentarlo. Pronto cumpliré 20 años, pero solo sé preparar fideos instantáneos. Hacer sopa de algas fue una misión desafiante para mí. Busqué recetas en…

Jo Eun-bi, desde Gwangju, Corea

Comidas preparadas por mamá

“¿Qué cenaré esta noche?” Esto es lo que persiste en mi mente desde que salgo del trabajo hasta que entro en la cocina. Desde que cambié de trabajo y empecé a vivir sola, tuve que invertir mi tiempo en cosas en las que no había puesto mucha atención. Una de ellas es cocinar para mí. Una noche, no pude comer hasta tarde. No quería una comida muy elaborada ni las mismas guarniciones que había comido el día anterior. Busqué algo en la alacena para comer y encontré una lata de kimchi salteado. Me vino a la mente un menú sencillo y fácil de preparar. Era arroz frito con kimchi. Quería disfrutar de un plato delicioso, así que busqué la receta…

Kim Jeong-ha, desde Anyang, Corea

Una familia feliz formada con cariño

Mi esposo, que trabaja en un sitio de construcción, mi hija, que estudia en el laboratorio, y yo vivimos juntos. Mi esposo y mi hija están tan ocupados que es difícil para todos reunirnos. Sin embargo, desde que puse en práctica diligentemente la “Misión del Mes” en la revista Hogar Feliz, un pequeño cambio comenzó a aparecer en mi familia. Mi esposo sale a trabajar al amanecer, pero no lo despedía con la excusa de que estaba lavando los platos. A diferencia de antes, ahora lo abrazo con un saludo lleno de amor. En su día de pago, siempre le preparo un plato especial con gratitud. Recientemente, realicé la misión “Lave los pies de su familia”, para practicar el amor…

Kim Eun-suk, desde Seúl, Corea

Lujo al alcance de mi mano

Esto sucedió cuando era joven. Tenía unos diez años. Había una tienda de cosméticos en la calle por donde solía ir y venir de la escuela, y fuera de la tienda había una canasta llena de esmaltes de uñas. Un día, mi hermana, que es dos años menor que yo, y yo, nos detuvimos frente a la canasta mientras pasábamos por la tienda. Las pequeñas botellas de vidrio llenas del líquido fino y colorido se veían muy bonitas. Nunca antes me había pintado las uñas, y cuando mis amigas a veces mostraban las suyas pintadas, sentía envidia. Probablemente por eso, sin darme cuenta puse rápidamente un esmalte de uñas en mi bolsillo. En ese momento, el empleado salió, sospechando de…

Kim Do-yeong, desde Buenos Aires, Argentina