Fe y vida

Ayuda a los santos que desean ser la fragancia de Cristo, a llevar una correcta vida de la fe.

Los que eran conscientes de Dios y los que no

『y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos? Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos. Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder; […] Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra de la cual les había jurado, los mató en el desierto. […] y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí. Entonces Jehová dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu dicho.…

La bella obra del evangelio en La Paz

Los miembros de Tijuana y yo habíamos deseado ansiosamente participar en una misión de corto plazo. Dios conocía nuestro corazón y abrió el camino para predicar en La Paz. Estuvimos muy felices de escuchar esa noticia. El fervor brotó en todos nosotros al pensar que estábamos participando en la gran obra de Dios a través de la misión de corto plazo. Tijuana se encuentra en el extremo norte de Baja California y limita con los Estados Unidos, y aparece La Paz cuando continúa hacia el extremo sur de la península de Baja California desde Tijuana. Después de conducir dieciocho horas sin parar, llegamos a la hermosa ciudad de La Paz. El primer día del viaje misionero, la gente se asombraba…

Liliam Martínez Molina, desde Tijuana, México

Una gran manera de eliminar la maleza

Un maestro llevó a sus discípulos a un campo en el que había crecido demasiada maleza, para darles una última enseñanza antes de despedirse de ellos. Señalando el campo, el maestro preguntó: —¿Cómo pueden deshacerse de la maleza? Ya que era la última lección, los discípulos esperaban una gran enseñanza, pero parecía una pregunta simple, así que respondieron con descuido. —Podemos arar el campo con palas o picos. —Sería mejor quemarla en el fuego. —Podemos simplemente arrancarla. Asintiendo con la cabeza, el maestro dijo a sus discípulos: —La maleza, como la codicia, el egoísmo y el odio, puede crecer en el corazón de las personas. La tarea para la última clase es regresar y tratar de deshacerse de la maleza…

“¡Me gusta ser mamá!”

El día anterior a mi graduación universitaria, comencé a averiguar la información que necesitaba para la graduación, como dónde se llevaría a cabo la ceremonia y hasta qué hora tenía que estar allí. Justo a tiempo, mamá me preguntó sobre el birrete de graduación. El birrete de graduación no era algo que pudiera obtener de forma sencilla con tan solo asistir a la graduación. “Cuando me gradué, la oficina de la facultad prestó birretes de graduación”, exclamó mi madre. Cuando busqué en la página oficial de la universidad, confirmé que mamá tenía razón. Me habría aturdido si ella no me hubiera dado un consejo al respecto. El día de la graduación, me tomé fotos con mis amigos con el birrete…

Seúl, Corea

No es demasiado tarde

Un día, un anciano fue a una escuela de idioma ruso en el período de inscripción para aprender el idioma. Un empleado preguntó amablemente: —¿Ha venido a inscribir a su hijo? —No, vine a inscribirme a mí en esta escuela de idiomas. El empleado se sorprendió; el anciano dudó un momento y explicó la situación. —Mi nuera es rusa. Me frustra no poder comunicarme con ella en lo más mínimo. Solo deseo poder mantener una simple conversación con ella. —Bueno, entonces, ¿cuántos años tiene? —Tengo 77 años. —Necesitará al menos tres años para aprender a tener una conversación en ruso. Para entonces, tendrá 80 años. Entonces el anciano respondió con una sonrisa: —Si no hago nada en los próximos tres…

El consuelo de mi hija

—Mamá, me equivoqué en una pregunta del examen de hoy. Pude haberlo hecho mejor —expresó su frustración mi hija en cuanto llegó a la casa. —Está bien, cariño. ¡Puedes hacerlo mejor la próxima vez! ¿Hay algo que quieras cenar? Voy a cocinar para ti. Mi hija es joven, pero tiene sus propias preocupaciones y cosas que la incomodan como los exámenes de la escuela al igual que cualquier otra niña. Me siento mal porque no puedo hacerlo por ella. Lo único que puedo hacer es consolarla con palabras motivadoras, esperando que ella pueda superarlo por sí misma. Creo que debo preocuparme y consolar a mis hijos incluso fuera del sentimiento del deber parental, para que sus sentimientos no se lastimen…

Na Su-yeon, desde Wonju, Corea

La razón por la cual el camino al cielo es seguro y tranquilo

Un día mientras predicaba el evangelio, una amiga de mi infancia vino a mi mente. Realmente quería entregarle las buenas nuevas de la salvación, pero no podía recordar cómo llegar a su casa. Me sentí frustrada y oré ansiosamente al Padre y la Madre celestiales para que me permitieran encontrarla. Finalmente, gracias a la ayuda de Dios, recordé que solía visitar su casa con mi mamá. En realidad, la que me llevaba a su casa cuando yo era niña, era mi mamá; ella era la hija de una amiga de mi mamá. Muchos días después, mi mamá y yo la visitamos. Cuando llegué al jardín, los recuerdos de cuando jugaba alrededor con los pies descalzos regresaron lentamente. Después de pasar…

Saru Baskota, desde Kirtipur, Nepal

Nuestro concierto

A diferencia de hoy, los antiguos órganos de tubos sonaban cuando una persona enviaba viento a los tubos que estaban detrás. Un día, un famoso músico realizó un recital de órgano. El público aplaudió fuertemente por la magnífica y delicada presentación. Cuando el músico se fue detrás del escenario durante el intervalo, un anciano que soplaba el viento detrás del órgano, lo recibió con una gran sonrisa. —Señor, hoy también nuestro concierto tuvo éxito. Entonces el músico se quedó consternado y dijo: —¿Nuestro? Usted no tocó el órgano; ¿cómo puede ser “nuestro” concierto? —Señor, ¿acaso no soplé el viento para el concierto? El músico dijo que no era importante, y volvió al escenario para el resto de la actuación. El…

Elogiar diciendo “bien hecho”, hace feliz a toda la familia.

“Cariño. / ¿Sí? / ¿Viste el pollito que estaba en el patio? / Sí. / ¿Dónde está? / Me lo comí para mantener este cuerpo débil y achacoso. / ¡Bien hecho! ¡Bien hecho! ¡Bien hecho! ¡Bien hecho! ¡Bien hecho! ¡Estoy orgullosa de ti!” Esta es parte de una antigua canción popular coreana titulada ¡Bien hecho! ¡Bien hecho! Si lo vemos objetivamente, lo que el esposo hizo no fue de ninguna manera algo bueno. Ellos habrían podido criar al pollito y venderlo cuando creciera. Sin embargo, él se lo comió sin siquiera pedir la opinión de su esposa. Aunque la esposa se hubiera enfurecido en esa situación, él no habría podido decir nada. No obstante, la esposa elogió a su esposo,…

Amar como un erizo

Un día de invierno, un grupo de erizos se acurrucó para mantener el calor. Pero a medida que se acercaban, se pinchaban con sus afiladas púas, causándose dolor. Después de algunos intentos dolorosos, descubrieron la distancia perfecta: suficientemente cerca para compartir calor, pero suficientemente lejos para evitar lastimarse. Esta historia, conocida como el dilema del erizo, ofrece una sabia lección para la vida familiar. Cuanto más cerca estamos, más fácil es hacernos daño sin querer. Pero cuando amamos con respeto y cuidado, nuestros hogares se vuelven más pacíficos. Este mes, pruebe la forma de amar del erizo: dejando el espacio justo para que crezca el calor; cerca, pero siempre respetuoso. Dentro de ese espacio, su familia se sentirá suavemente conectada…

Cómo salvé a mi hermano menor

Nací como la séptima hija de una familia con siete hijas y un hijo. No tenía nada especial y no llamaba la atención de la gente. No solo los aldeanos sino también mis parientes hasta me preguntaban mi nombre cada vez que se reunían en los feriados nacionales. Sin embargo, había momentos en que los adultos me prestaban atención. Era cuando hablaban de mi hermano menor, el octavo hijo de la familia. Como era un niño precioso, yo era una figura indispensable cuando trataban de averiguar después de quién había nacido él. En consecuencia, la misión más importante para mí en mi infancia fue cuidar de mi hermano menor. Cuando pienso en ello ahora, dado que yo era solo dos…

Im Ji-yeon, desde Seongnam, Corea

Para la corona eterna

Cuando estamos en Dios, estamos felices y gozosos con la gracia de la salvación y la promesa del reino de los cielos. Sin embargo, hay muchas cosas con las que debemos ser pacientes y soportar como hijos de Dios. Antes de casarme, no era fácil ir a la iglesia, dejando atrás los coloridos letreros de neón de la ciudad después de salir del trabajo los días laborables. Sin embargo, cada vez que vencía la tentación y estudiaba la palabra de Dios en la iglesia, o me enfocaba en la obra espiritual con los jóvenes de la misma edad, daba gracias a Dios por darme templanza y dirigir mis pasos hacia Sion. Después del matrimonio, había más cosas que requerían templanza…

Kang Gyeong-mi, desde Changwon, Corea

El saludo abre el corazón de la gente

Un programa de televisión realizó un experimento. Un hombre subió a un ascensor con su equipaje y dejó caer una bolsa cuando salía. Era para ver cuántas personas lo ayudarían. Al principio, solo 3 de cada 12 personas en el ascensor lo ayudaron. Pero en el segundo experimento con una condición diferente, nueve personas lo ayudaron. ¿Cuál fue la condición que cambió el resultado? Cuando el hombre subió al ascensor, saludó a los demás. Después de saludar, cuando dejó caer la bolsa, la mayoría lo ayudó. El saludo tiene el poder de abrir el corazón de las personas. Es porque el saludo es la manera de mostrar respeto y consideración a los demás y es la base de las relaciones…

Las bendiciones que se acumulan desde lo muy poco

Ser fiel en lo que Dios nos encarga es la forma más rápida de acumular las bendiciones espirituales. El libro de Mateo capítulo 25 nos muestra la manera de acumular las bendiciones espirituales. “[…] un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. Asimismo el que había recibido dos […]. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo…

El diario de crianza de mi mamá

Cuando atravesaba la pubertad, una guerra de nervios con mi mamá era mi rutina diaria. Como de costumbre, mamá me regañó y cerré la puerta bruscamente al entrar en la habitación. Murmuré que nunca volvería a hablar con ella y me senté frente a mi escritorio. Abrí un libro para estudiar. Curiosamente, me daban ganas de ordenar cada vez que trataba de estudiar. Así que decidí estudiar después de limpiar, y comencé a organizar los libros del estante. Entonces encontré un antiguo libro que nunca antes había visto. En la portada estaba escrito Diario de crianza. Era el diario de cuidado infantil de mi mamá. Sentí curiosidad por las historias de mi infancia. Por otro lado, me puse nerviosa al…

Kim Hyeon-ji, desde Uijeongbu, Corea

La predicación que me hizo comprender el corazón de la Madre

Antes de participar en el Equipo Misionero a Cartagena, Colombia, no tenía un corazón que se preocupara por las almas de las personas, no comprendía el valor de un alma, y predicaba pensando que era mi deber, es decir, una obligación. Aunque no llevaba fruto, me parecía natural, e incluso cuando encontraba una bonita alma y no volvía a localizarla, la olvidaba y no la buscaba más. Así era el corazón de esta hija necia. Cuando vi en la iglesia el anuncio sobre un equipo misionero para establecer una nueva Sion, tuve muchos deseos de participar porque sentía que cambiaría. Estaba segura de que era una ocasión para tomar una nueva resolución en mi vida de la fe. Me propuse…

Rayza Zegarra Caballero, desde Huacho, Perú

Ojos

Desde hace unos años, veía borroso en mi ojo izquierdo como si hubiera neblina. Empecé a sentir el mismo síntoma en mi ojo derecho. Comencé a utilizar gafas pensando que tenía presbicia, pero aún no podía ver claramente. En el centro oftalmológico adonde mi esposa me dijo que fuera, me recomendaron ir a un hospital grande para encontrar la causa exacta, y solo me recetaron un colirio para los ojos. Posteriormente, por el ajetreo del restaurante que administrábamos, no había tiempo libre. Pero después, cuando ya ni siquiera podía distinguir los objetos, comprendí la gravedad de la situación y fui a un hospital. El médico dudaba que fuera glaucoma y sugirió que me un examen de imágenes por resonancia magnética…

Choi Yong-kyu, desde Seúl, Corea

El amor de los padres

Siempre pensé que mi hijo era un niño pequeño, sin embargo, ahora es mucho más alto que yo. Todavía recuerdo vívidamente cuando era un adorable niño pequeño a quien podía abrazar, pero ahora puedo ser abrazada por él. Me siento feliz de que haya crecido, pero triste al mismo tiempo porque sé que ya no soy todo para él. Cuando era niño, rompía en llanto cuando no estaba a su lado, y decía que nunca podría vivir sin mí. Sin embargo, mientras crecía, empezó a compartir sus intereses con sus amigos, y me buscaba cada vez menos. Me preguntaba cuánto pensaba en mí ahora, pero pronto dejé de pensar en ello. De todas maneras, el amor entre padres e hijos…

Jo Eun-jin, desde Changwon, Corea

Ubuntu

Esto sucedió cuando un antropólogo visitó una tribu africana. Reuniendo niños allí, propuso un divertido juego. Puso una canasta llena de sus frutas favoritas colgada a un árbol y les dijo que quien llegara primero allí ganaría las dulces frutas. Cuando gritó “¡empiecen!” se sintió muy avergonzado. Los niños corrían a la par, no competitivamente, y luego disfrutaron todos juntos e íntimamente de aquellas delicias. Cuando el antropólogo preguntó: “¿Por qué corrieron así? El corredor que hubiera ocupado el primer lugar se habría llevado todo”, ellos respondieron: “¡Ubuntu!”. Y añadieron: “¿Cómo puede uno de nosotros estar feliz si todos los demás están tristes?”. En el idioma de la tribu Bantu, ubuntu significa: “Soy porque somos”. Puesto que nadie puede vivir…

Dios lleva nuestras cargas cada día

Cada vez que enfrentaba momentos difíciles, aunque rara vez sucedía, me sentía avergonzada y agobiada: “¿Por qué soy la única cansada y que sufre?”. Pero alguien estaba más agobiado que yo. “¡Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día lleva nuestras cargas!” Sal. 68:19, DHH Dios sabe qué solitario y agotador es para nosotros pasar por el desierto de la fe. Es por eso que lleva nuestras cargas todos los días. Todo es gracias al Padre y a la Madre celestiales que llevan nuestra carga por nosotros y nos guían a la salvación, para que podamos tener un poco más de descanso y fortaleza para avanzar hacia el cielo.

Kim Mi-jeong, desde Daejeon, Corea